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Más presión de emergentes en FMI
La reunión se produce en un momento de especial distanciamiento entre el mundo desarrollado -inmerso en una ralentización económica inesperada tras la crisis iniciada en 2008-, y los países emergentes, que crecen con fuerza y dinamismo. El presidente del Grupo, el ministro de Finanzas de Sudáfrica, Pravin Gordhan, explicó que si no fuera por los bajos tipos de interés que hay en los países avanzados, los grandes flujos de capital no viajarían hacia las economías emergentes, que buscan mayores rentabilidades. Debido a estos flujos, que compran cantidades masivas de activos financieros en los países emergentes, las monedas de estas economías tienden a apreciarse, lo que obliga a sus Gobiernos a tomar medidas para frenarlo, agregó. «Si ahora hay que afrontar esta situación, debemos hacerlo de manera colectiva, teniendo en cuenta las necesidades nacionales, pero también mirando por la estabilidad mundial», dijo. El G-24 considera que los planes de consolidación fiscal en que se han embarcado muchos países avanzados suponen, en realidad, un problema para la economía mundial, pues reducen enormemente la demanda exterior. Los países ricos, en cambio, han criticado con dureza a los emergentes por las recientes medidas que han tomado para frenar la apreciación de sus monedas, lo que hace que sus exportaciones sean más competitivas.
Reforma
En su encuentro de ayer, los representantes del G-24 reclamaron además al FMI que aborde de una vez por todas la reforma del reparto de poder en la institución y otorgue un mayor peso a las naciones emergentes. Para estos países, la «legitimidad, relevancia y efectividad del FMI depende de manera crítica de que aborde este desequilibrio en el voz y voto» de la institución, dice el comunicado.
Los emergentes criticaron el sistema de cuotas que está vigente para determinar el poder de voto en el FMI y que ha dado lugar a que haya países sobrerrepresentados si se tiene en cuenta el peso de sus economías, como Bélgica, Dinamarca y Suiza.
El G-24 considera que el Consejo Ejecutivo del FMI, el órgano de 24 integrantes que toma las decisiones del día a día y que representa a los 186 países miembros, tiene el tamaño y dimensión apropiada, pero exige una tercera silla para un país de la África subsahariana.

