21 de diciembre 2010 - 00:00

Más tensión con EE.UU. por rechazo a embajador

Hugo Chávez
Hugo Chávez
Caracas - La decisión de Hugo Chávez de rechazar al designado embajador de Estados Unidos, Larry Palmer, «traerá consecuencias», advirtió ayer el vocero del Departamento de Estado, Philip Crowley. De este modo, alcanza así un nuevo punto crítico la relación bilateral entre Washington y Caracas, lejos del escenario de distensión que había supuesto la asunción de Barack Obama en la Casa Blanca.

«Le dejamos claro a Venezuela que este tipo de acciones tendría consecuencias», señaló Crowley en conferencia de prensa. «Hemos estado discutiendo este tema con las autoridades venezolanas por meses. Les hemos advertido que si le retiraban el plácet (a Palmer), tendría un impacto en las relaciones», amplió.

El inefable Chávez afirmó el sábado que no permitirá el ingreso al país de Palmer, a quien nuevamente acusó de «irrespetar» a su Gobierno. El mandatario se refirió a las respuestas del embajador a un cuestionario durante el proceso de ratificación en

el Senado, en las que aseguró que en Venezuela había presencia de las guerrillas colombianas y que las Fuerzas Armadas tenían influencia cubana y la moral baja.

La decisión de rechazar a Palmer es «irrevocable», afirmó un comunicado de la Cancillería venezolana el mismo sábado.

«Esperábamos que Venezuela no hiciera esto, pero es un paso que tomó. Evaluaremos qué hacer a la luz de la decisión de Venezuela», dijo Crowley.

El vocero afirmó que el Gobierno de Obama no tiene intención de nombrar un sustituto para Palmer, que aún debe recibir el visto bueno final del Senado estadounidense. Su confirmación en la Cámara alta se espera en «los próximos días», indicó el jueves pasado el encargado de la diplomacia estadounidense para América Latina, Arturo Valenzuela.

«Precisamente porque hay tensiones en la relación, es importante mantener comunicaciones diplomáticas al más alto nivel», dijo Crowley. Palmer tiene «una combinación de habilidades, sabiduría y experiencia como para representar a nuestra nación exitosamente en Caracas», aseveró.

Estados Unidos, que diariamente compra a Venezuela casi un millón de barriles de petróleo, reconoce tener con el Gobierno de Chávez la «relación más difícil» de toda la región.

La asunción de Obama en enero de 2009 apenas significó un efímero respiro tras los conflictivos años de convivencia del bolivariano con Bush. Pasados los primeros paños fríos, la Casa Blanca y el Palacio Miraflores retornaron a la retórica explosiva.

Chávez, que procura ser reelecto en 2012, aceleró en los últimos días una deriva de tono autoritario en su Gobierno, en especial con la sanción el viernes, por parte de un Parlamento que domina casi en su totalidad, de la denominada «ley habilitante», que le permitirá gobernar por decreto durante 18 meses. El presidente venezolano evitará así a la Asamblea Nacional que asumirá el 5 de enero, en la que la oposición consagró en las elecciones legislativas de octubre a 67 diputados sobre 165, con lo que el oficialismo quedó lejos de la mayoría calificada de dos tercios del cuerpo. La Gaceta Oficial publicó ayer la ley promulgada, con lo que Chávez quedó formalmente habilitado para decidir por decreto en casi todas las áreas de gobierno.

Agencias AFP, Reuters y DPA

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