4 de mayo 2011 - 00:00

Massa duda entre la interna, Tigre y una apuesta nacional

Sergio Massa, Martín Sabbatella, Hugo Moyano, Daniel Scioli
Sergio Massa, Martín Sabbatella, Hugo Moyano, Daniel Scioli
Daniel Scioli ofició de vocero. En una maniobra arriesgada, apenas cautelosa en el detalle de no dar nombres, dio por terminada -o quiso- la incógnita en torno a la posibilidad de que Sergio Massa cuente, en octubre, con una colectora K como gobernador.

En público, el gobernador dijo lo que hace una semana circula en la Casa Rosada. Este diario, de hecho, lo contó el jueves pasado y lo reiteró en Charlas de Quincho el último lunes. En rigor, Florencio Randazzo anticipó esa decisión, por TV; sobre el fin de la semana última.

Massa, refugiado en Tigre, evalúa sus pasos. Dicen, a su lado, que jamás pidió una colectora bonaerense porque desde el principio su hoja de ruta tuvo como destino competir, en la primaria del 14 de agosto, contra Scioli por la candidatura oficial del PJ.

Sin embargo, dirigentes que frecuentan al exjefe de Gabinete deslizaron, tiempo atrás, que la posibilidad de una boleta bis, paralela a la del gobernador, habría sido sugerida desde el Gobierno nacional como un recurso para «diezmar», de votos y representación, a Scioli.

En los últimos días, Massa volvió a agitar la alternativa de enfrentar a Scioli aunque martilló con una antigua objeción: «Queremos tener garantías sobre las reglas de juego de la primaria» es el mensaje que circula, vía Tigre, entre los massistas.

Es poco y nada lo que deja circular el intendente. Avisó, quince días atrás que se autoaislaba para analizar sin presiones lo mejor para su carrera política. «Sin apuro» quiso tranquilizar a su gente. Repite, todavía, ese planteo aunque aparecen otras variables.

«Sergio siempre jugó al riesgo. Siempre hizo un movimiento que los demás no se esperaban», dicen, ciegos de fe, desde su entorno.

En CGT, por ejemplo, aseguran que Massa le envió un mensaje a Hugo Moyano pidiéndole que le dé una señal sobre su respaldo o no si decide enfrentar a Scioli. «Vos mové, después veo lo que hacemos», se cuenta que le dijo el camionero. Desde entonces no volvieron a hablar.

Al mismo tiempo, volvió a evaluar la posibilidad de repetir como intendente de Tigre. Alguna vez se habló de que dejaría en ese cargo a su mujer, Malena Galmarini, para iniciar el despegue como candidato aunque el resultado final no sea el triunfo.

Una propuesta era competir en la primaria, obtener un caudal de votos superior al 30% -según sus proyecciones- y sostenerse, con esa captura, como referente provincial, pero con proyección nacional. «¿Quién tiene, por sí mismo, esa cantidad de votos?», desafiaban.

Pero en el último mes, el sciolismo desplegó un juego de seducción sobre el Grupo de los 8, integrado por intendentes bonaerenses. En La Plata aseguran que luego de esa embestida, el pelotón disidente se redujo a la mitad.

La novedad, en los últimos días, tuvo un componente nacional: ante la fuga de candidatos presidenciales, y en particular con las dudas sobre lo que hará, al final, Mauricio Macri, se mencionó una oferta de Francisco de Narváez para que Massa se lance como candidato a presidente.

«Es uno de los cuatro dirigentes con mejor imagen a nivel nacional», se explicó esa posibilidad. Sin embargo, en las últimas horas, de las cercanías de Massa, aunque no se descartó de manera tajante esa alternativa, se habló de que era un plan «demasiado utópico, casi imposible».

Por lo pronto, De Narváez continúa abrazado a la idea de convertirse en el candidato de Ricardo Alfonsín en la provincia aunque en el radicalismo, y en particular entre sus socios del GEN y el socialismo, esa opción despierta enojos y amenazas de ruptura.

Desde Tigre, el mensaje es «no apurarse». Massa manda a decir que todavía «faltan casi dos meses» para el cierre de lista y que, en ese tiempo, pueden surgir novedades o pueden revisarse decisiones. A su lado apuestan a las encuestas y citan a Artemio López, que asegura que, a diferencia de Martín Sabbatella, Massa le suma votos a Cristina de Kirchner.

Esa teoría supone que mientras el diputado de Morón no le agrega votantes a la Presidente, Massa sí lo hace. En el sciolismo refutan esos datos: sostienen que el caudal general de Cristina se mantiene estable, entre 45 y 50 puntos, esté o no Massa.

«¿Y Massa candidato a vice?», se interrogan desde el peronismo. El intendente ha dicho más de una vez que no le seduce ese cargo. Lo mismo sostuvo sobre encabezar la lista de senadores nacionales por Buenos Aires.

Dejá tu comentario