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Massa, con Lavagna, antes de la veda
Bautizada "Yrigoyen, Perón, Frondizi" (YPF), en honor a los expresidentes argentinos, la Escuela de Gobierno del Frente Renovador está dirigida por Lavagna. Massa optó así por enviar un mensaje de confianza y previsibilidad de cara a un eventual gobierno al reivindicar nuevamente a su equipo económico. El candidato y Lavagna se mostraron además con Aldo Pignanelli, Ricardo Delgado, Martín Redrado y el experto en seguridad del Municipio de Tigre, Diego Gorgal.
El último tramo de la campaña massista apuntó a destacar propuestas concretas tanto en la política agropecuaria como jubilatoria al insistir con el pago del 82 por ciento móvil para jubilados.
Luego de realizar su acto de cierre de campaña en el microestadio de Argentinos Juniors, Massa arriesgó que en las elecciones del domingo próximo "habrá un grito del silencio" a su favor. "Los números para nosotros son más que optimistas, pero el domingo será la mejor encuesta. Y quiero dar un mensaje claro por los que meten miedo, nosotros no vamos a quitar los planes sociales y vamos a dar estabilidad", agregó.
En un escenario de formato similar al del masivo acto de mayo pasado en el estadio de Vélez Sarsfield, aunque esta vez con unas 5.000 personas en la platea, Massa estuvo escoltado por la plana mayor de su partido, y dedicó un agradecimiento especial a Lavagna (jefe de sus equipos) y a Gustavo Sáenz, su compañero de fórmula. Lo precedió un video institucional con imágenes que fueron desde el triunfo parlamentario de 2013, hasta voces de periodistas que auguraban un "derrumbe inexorable" de su candidatura, para finalizar con partes de su acto de relanzamiento la semana del cierre de listas.
Tras salir a escena con la música de la película Rocky de fondo, Massa tuvo un gesto hacia los dirigentes que no lo abandonaron, y le agradeció "a cada intendente de los que no tuvieron miedo y se animaron a enfrentar el látigo y la chequera, de los que no se quebraron y siguieron adelante con sus convicciones".
El comando de campaña, encabezado también por su esposa Malena Galmarini, Mario Meoni y Graciela Camaño -quien se emocionó hasta las lágrimas al finalizar Massa su discurso-, alista el reparto de boletas y tiene por estas horas sus esfuerzos apuntados a la fiscalización en los últimos dos distritos que aún no pudieron asegurar el control del comicio: Merlo y Almirante Brown (que suman casi un millón de votantes). En tanto, el FR confirmó que el búnker en el que Massa y sus dirigentes esperarán los resultados será en la localidad de Rincón de Milberg (Tigre), igual que en 2013.

