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Matanza en la India
Al menos 87 muertos dejó ayer una ola de atentados simultáneos en Bombay, que marcó la brutal reaparición del terrorismo islamista. Hoteles, restoranes, estaciones de trenes y calles céntricas fueron los blancos, en los que, según testigos, se emprendió una "cacería de extranjeros". La jefa del Gobierno de Madrid, Esperanza Aguirre, se salvó de milagro. Dos hoteles seguían tomados anoche, y se temía por decenas de rehenes. Una escalofriante toma de TV captó el momento en que un extremista baleaba a la multitud (foto de la derecha).

Algunos de ellos permanecían escondidos en los edificios después de los atentados. « Supongo que iban contra los extranjeros, porque buscaban pasaportes británicos o estadounidenses», explicó a la cadena NDTV un testigo del Reino Unido que se alojaba en el Taj Mahal. «Vinieron del restorán y nos llevaron por las escaleras. Eran chicos jóvenes, de unos 20 o 25 años. Tenían dos armas y bombas.»
Según el ministro de Interior indio, Shivraj Patil, cuatro de ellos fueron abatidos y, otros nueve, arrestados. Luego, voceros policiales aseguraron que los terroristas muertos serían 9, indicó CNN.
El tiroteo en el hotel Oberoi tuvo lugar mientras la presidente de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre (Partido Popular), de visita el país, se registraba en la recepción. Su delegación fue desalojada, aunque ninguno de los miembros sufrió daños. «Ha sido un susto tremendo, las balas silbaban sobre mi cabeza», dijo Aguirre, citada por la prensa española.
Las imágenes de televisión mostraban la entrada de los hoteles en llamas, con varias personas que se llevaban las manos a la cabeza mientras eran evacuadas. Anoche aún continuaban los tiroteos con los atacantes, según los medios locales, al tiempo que policías armados comenzaban a tomar el control de las calles.
La India ha sido objetivo de numerosos ataques terroristas en los últimos años, en su mayoría, atribuidos a grupos islamistas (ver aparte), aunque en algunos casos la policía arrestó también a extremistas hindúes. Una organización islamista desconocida que se hace llamar Muyahidines (combatientes de la guerra santa) de Deccan reivindicaron los ataques de ayer.
Los atentados, descritos como una «gran conspiración» por el ministro Patil, fueron condenados en todo el mundo. El gobierno argentino expresó su «condena enérgica» a los ataques y manifestó su «total solidaridad al gobierno y al pueblo» de la India.
Por su parte, el presidente electo estadounidense, Barack Obama, se sumó al repudio y aseveró que EE.UU, debe trabajar para « eliminar de raíz y destruir las redes terroristas». «Estos ataques coordinados contra civiles inocentes muestran la amenaza grave y urgente que representa el terrorismo», dijo en un comunicado Brooke Anderson, portavoz sobre Seguridad Nacional del demócrata.
«Estos atentados intolerables en Bombay tendrán una respuesta enérgica», dijo el primer ministro británico, Gordon Brown, en un comunicado en el que expresó su solidaridad con el gobierno indio. «Se están llevando a cabo acciones de urgencia para ofrecer toda la protección posible a los ciudadanos británicos en la región», agregó.


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