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Matar o no matar al dictador, ésa es la cuestión
El bombardeo contra un complejo oficial en Trípoli suscitó la duda de los analistas sobre hasta qué punto pretende llegar la ofensiva. Funcionarios británicos y estadounidenses discrepan sobre el posible asesinato de Muamar Gadafi.
«Fue un bombardeo bárbaro», dijo el portavoz del Gobierno libio Musa Ibrahim, mostrando algunos escombros que, según señaló, eran el saldo de la explosión. «Esto contradice las declaraciones de estadounidenses y occidentales de que no tienen como blanco a este lugar», denunció.
El domingo, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, había asegurado que sería «insensato» matar al líder libio.
«Creo importante que operemos en el marco del mandato de la resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas», indicó a los periodistas que lo acompañaban en el avión que lo llevaba a Rusia. «Si empezamos a añadir objetivos, creo que generaremos otro problema en ese sentido», agregó. Ayer insistió en ese punto.
Respuesta
Su declaración fue interpretada como una respuesta a su par británico, Liam Fox, quien, horas antes y en una frase algo reñida con la gramática, había estimado que era «potencialmente posible» que Gadafi fuera un blanco.
Pero las opiniones distaron ayer de ser unánimes en el Reino Unido, lo que deja expuestas diferencias importantes de criterio en el Gobierno de David Cameron acerca de los alcances de la ofensiva en el norte de África.
El jefe del Estado Mayor, general David Richards, negó ayer que el déspota libio sea un objetivo militar.
Interrogado por la cadena de televisión BBC sobre si Gadafi era uno de los blancos de la ofensiva, Richards respondió: «En absoluto».
«No está permitido por la resolución de Naciones Unidas y no es algo que quiera discutir con detalle», agregó el general, tras participar en una reunión del Consejo General de Seguridad.
Sus declaraciones se produjeron después de que, sumándose a los dichos de Fox, el ministro británico de Relaciones Exteriores, William Hague, no descartó la posibilidad de un asesinato selectivo.
«No voy a especular sobre los objetivos. Eso depende de las circunstancias en el momento», declaró Hague a la radio de la BBC ante las insistentes preguntas del entrevistador para que tomara una posición.
La coalición internacional liderada por Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña empezó a bombardear el sábado por aire y mar objetivos militares libios con el fin declarado de detener la represión de la revuelta lanzada el 15 de febrero contra el régimen del coronel Gadafi.
La Resolución 1.973 permite «todas las medidas necesarias» para proteger las áreas civiles, exige un alto el fuego a Gadafi y autoriza el establecimiento de una zona de exclusión aérea, pero no contempla derrocar al líder libio.
Agencias AFP y EFE, y Ámbito Financiero


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