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Mató Israel al jefe terrorista de Hamás en la Franja de Gaza
El automóvil en el que se transportaba Ahmed Yabari en la ciudad de Gaza fue alcanzado por un proyectil israelí. Habría sido responsable del secuestro del soldado Guilad Shalit.
Un proyectil de la Fuerza Aérea israelí cayó sobre el vehículo en el que circulaba Yabari por el centro de la ciudad de Gaza, lo que provocó su muerte en el acto y la del otro ocupante. El ataque, que puede precipitar a ambas partes a una nueva confrontación bélica, se produjo pese a los intentos egipcios de mediación ante la escalada de los últimos días, que lograron una frágil tregua de apenas 24 horas.
Desde el sábado pasado se había desencadenado una espiral de violencia. Hasta ayer murieron 9 palestinos: cuatro civiles, entre ellos un niño de 7 años, y el resto milicianos, según el vocero del Ministerio de Salud en Gaza, Ashraf al-Qedra. El funcionario dijo que los heridos se elevan a 50, diez de ellos graves, entre los que se cuentan civiles. De lado israelí, por diversos ataques, ocho personas habían resultado heridas. Las fuerzas terroristas palestinas lanzaron más de un centenar de cohetes hacia el sur de Israel desde el sábado, y el Ejército israelí bombardeó más de una decena de posiciones en Gaza.
De 52 años, Yabari era responsable de las Brigadas de Azedín Al-Kasem, e Israel lo acusaba, entre otras cosas, de la captura del soldado israel Guilad Shalit en 2006, que pasó cinco años cautivo en Gaza.
De la ofensiva israelí participan, por el momento, la Fuerza Aérea y tanques del Ejército. Con ello, pretende asestar un duro golpe a Hamás, movimiento islamista que gobierna la Franja desde 2007.
«Hemos alcanzado un vehículo en el que iba Ahmed Yabari, nacido en 1960, y uno de los líderes del brazo armado de Hamás. Estuvo implicado en el acuerdo (que puso fin a la captura del soldado israelí Guilad) Shalit y tenía mucha sangre en sus manos», declaró la teniente coronel Avital Leibovitz, vocera del Ejército.
Poco después de la muerte de su líder, las Brigadas aseguraron que con ese ataque «la ocupación abrió las puertas del infierno», al tiempo que amenazaron con duras represalias.
La Organización para la Liberación de Palestina (OLP) condenó en los términos más enérgicos la nueva medida y responsabilizó a Israel de las consecuencias que pueda acarrear. Como parte de la operación militar, aviones israelíes, apoyados por tanques, atacaron más de 25 puntos en diferentes partes del territorio.
El Ejército israelí informó de que los blancos fueron instalaciones que albergaban cohetes de largo alcance, superiores a los 40 kilómetros, pertenecientes a Hamás.
El primer ministro Benjamín Netanyahu afirmó ante la prensa que, si fuera necesario, está dispuesto a expandir la Operación Pilar Defensivo. «Hoy mandamos un claro mensaje a Hamás y otras organizaciones terroristas y, de ser necesario, estamos preparados para extender la operación», dijo en declaraciones televisadas. «Hamás y las organizaciones terroristas optaron por intensificar sus ataques contra ciudadanos de Israel en los últimos días. No toleraremos una situación en la que los disparos de cohetes amenacen a ciudadanos israelíes», aseveró el mandatario.
La actual ofensiva israelí se produce a dos meses de que en enero se celebren elecciones en el país y apenas dos semanas antes de que los palestinos pidan a la Asamblea General de la ONU que vote su reconocimiento como Estado observador.
La última operación a gran escala emprendida por Israel en Gaza, conocida como Plomo Fundido, se llevó a cabo también en vísperas electorales, entre diciembre de 2008 y enero de 2009, y dejó 1.400 palestinos y 13 israelíes fallecidos.
En ese marco, el Gobierno islamista de Egipto condenó las incursiones en Gaza como una amenaza a la seguridad regional y retiró a su representante en Israel. También llamó al enviado israelí en El Cairo para protestar formalmente y pidió una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU.
En ese marco, el presidente egipcio, Mohamed Mursi, se enfrenta a su primera gran prueba de fuego en las relaciones bilaterales con Israel. La poderosa cofradía de los Hermanos Musulmanes -cuyo Partido Libertad y Justicia (PLJ) comandó Mursi hasta su elección como presidente de Egipto- ya pidió hace meses revisar los acuerdos de paz de Camp David, firmados entre Israel y Egipto, en 1978.
Precisamente el PLJ fue ayer más allá que el Gobierno egipcio en sus advertencias a Israel por los ataques. El sustituto de Mursi al frente del partido, Saad Katatni, difundió una escueta nota en la que aseguró que los bombardeos sobre territorio palestino indican que «Israel aún no ha comprendido que Egipto ha cambiado y que el pueblo egipcio, que se reveló contra la injusticia, no aceptará el ataque a Gaza».
Agencias EFE, Reuters y ANSA;
y Ámbito Financiero

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