8 de abril 2009 - 01:20

“Me gustaría Duhalde de candidato a presidente”

El sindicalista de los rurales, Gerónimo Venegas, es un modelo de amplitud política: no se aparta de Hugo Moyano, milita hoy en la oposición de Solá, pero apuesta a una candidatura de Eduardo Duhalde.
El sindicalista de los rurales, Gerónimo Venegas, es un modelo de amplitud política: no se aparta de Hugo Moyano, milita hoy en la oposición de Solá, pero apuesta a una candidatura de Eduardo Duhalde.
Gerónimo «Momo» Venegas atesora -además de pertenencias de Juan Domingo y Eva Perón- armas antiguas. Sables, fusiles y un puñal emblemático en la historia sindical: el que usó, cruzado a la cintura, José Font, el «Facón Grande» alzado en la Patagonia Rebelde. Esa pasión de Venegas por los objetos es, en estos tiempos, sintomática: el «Mo-mo», hombre de códigos, jefe de Las 62 y UATRE, fue uno de los pocos sindicalistas que en 2003 apoyó al patagónico Néstor Kirchner y, en 2007, encabezó una sangría peronista del kirchnerismo.
Pata sindical del armado de Felipe Solá -por extensión del eje con Francisco de Narváez y Mauricio Macri-, Venegas (un necochense) preserva su amistad con Hugo Moyano, aunque lo critica, y reivindica a Eduardo Duhalde, a quien posiciona en la grilla presidencial de 2011.
Periodista: ¿Por qué confronta con Kirchner?
Gerónimo Venegas: Porque está en juego el ser o no ser del peronismo. Fui el único que estuvo con él en 2003, cuando los demás jugaban con Menem o Rodríguez Saá. Pero todo se complicó cuando empezó, en 2005, con las internas en el partido de la provincia.
P.: Igual, después de eso, se alineó de nuevo.
G.V.: Porque él ganó y nosotros nos sumamos. Pero después, con el armado de las listas en 2007, apareció el dedo de Kirchner, y el peronismo no pudo elegir a sus candidatos.
P.: ¿El clic final fue con el conflicto del campo?
G.V.: Sí, porque hemos dilapidado una oportunidad única: en vez de dejar producir, el Gobierno decidió enfrentarse con la producción. Eso no es peronismo: Perón hizo una revolución en el campo y ahora sólo se busca el enfrentamiento.
P.: ¿Ese enfrentamiento es producto del desconocimiento?
G.V.: Primero yo pensé eso, pero ahora me doy cuenta de que es una pulseada para ver quién gana.
P.: ¿La crisis va a empeorar?
G.V.: El campo está quebrado. Los pequeños productores, si no tienen apoyo, no van a poder sembrar. Y si todavía no despidieron trabajadores, de manera masiva, es porque el productor tiene algo de esperanza de sembrar.
P.: ¿Habrá más despidos?
G.V.: Estamos en decadencia luego de crecer al 6, 7 y 8%. El empresario que ganó plata no va a perder ahora. Si tiene que cerrar la empresa, la va a cerrar. El deseo del ex presidente de que no haya despidos no podrá ser. El que ganó primero hoy no tiene la obligación de perder. Van a despedir y a cerrar las fábricas.
P.: ¿Qué pasa si Kirchner pierde el 28 de junio?
G.V.: Problema del Gobierno. Nosotros tendremos diputados que van a aprobar o no leyes del Ejecutivo, según lo consideremos. E impulsaremos nuestras propias leyes.
P.: ¿Pero una elección adversa al Gobierno no puede desencadenar una crisis institucional?
G.V.: No creo. Va a perder la mayoría en el Congreso, pero eso no significa que deba terminar antes de 2011. Ante eso, nosotros vamos a acompañar, pero con disidencias.
P.: Usted sabe que en el PJ no se perdonan las debilidades.
G.V.: Si Kirchner pierde, será por lo que generó en estos 6 años. Pero el Gobierno debe llegar a 2011.
P.: ¿Qué rol tiene Eduardo Duhalde en el PJ disidente?
G.V.: Es una figura de consulta, un estadista que siempre está. Porque se jugó una patriada y al que todavía se le debe un reconocimiento por sacar al país de la crisis.
P.: ¿Le queda futuro político?
G.V.: Por supuesto. ¿Cómo no le va a quedar futuro? Siempre está y es importantísimo. Desde ese lugar decidirá su participación en el futuro.
P.: ¿Lo ve con una candidatura para 2011?
G.V.: Cómo no me va a gustar que sea candidato. Aclaro que no lo he consultado con él. Pero sabemos que tiene la consideración y la confianza de muchos argentinos.
P.: Hoy hay otro esquema...
G.V.: Hoy tenemos a De Narváez, Solá, Claudia Rucci, diputados nacionales y sabemos que para 2011 Felipe puede ser candidato a presidente y De Narváez, a gobernador de la provincia. Pero uno no sabe qué puede pasar.
P.: Puede, por ejemplo, pasar Duhalde...
G.V.: No sé. Él tiene ganado su espacio.
P.: El sindicalismo está dividido: un sector con Kirchner, otro contra Kirchner.
G.V.: Acá (en UATRE) hemos hecho reuniones del PJ disidente de las que participan 32 o 33 gremios, cuyos nombres no voy a dar, pero que jugarán en nuestra línea en junio..
P.: ¿Por qué no dar los nombres?
G.V.: Por temor a las represalias.
P.: ¿No será una táctica de jugar a dos puntas?
G.V.: Nadie juega a dos puntas.
P.: ¿Cómo es su relación con Hugo Moyano?
G.V.: Somos amigos, pero estamos en espacios políticos diferentes.
P.: Pero además están juntos en la CGT.
G.V.: No es la primera vez. Cuando yo estaba con Kirchner, él estaba con Rodríguez Saá y luego seguimos juntos. Además la CGT está al margen de esa disputa, como Las 62. Nosotros armamos la mesa sindical José Ignacio Rucci, y ellos la mesa Juan Domingo Perón, para estar con Kirchner.
P.: Una rareza. Ahora está enfrentado a Moyano y comparte proyecto político con Luis Barrionuevo, que tiene otra CGT.
G.V.: Bueno, yo estoy con Solá; y Barrionuevo, con De Narváez. Pero no estamos juntos.
P.: ¿Se equivoca Moyano al apoyar a Kirchner?
G.V.: El tiempo lo dirá. Veremos quién gana. Lo importante, ahora, es tratar de que el movimiento obrero deje de ser un amigo del poder para formar parte del poder.
P.: Usted dice que la CGT está al margen de la disputa electoral, pero convocan a un acto para el 30 de abril.
G.V.: Yo no voy a participar porque lo hacen para apoyar al Gobierno y pedirle cargos en las listas.

Entrevista de Pablo Ibáñez

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