Aclaramos el martes que lo que suceda con los ADR argentinos en Nueva York, es riesgoso para predecir lo que podría acontecer en la Bolsa porteña. Dicho ésto, al 2,63% que perdió el lunes el ETF GlobalX Argentina sumó ayer un derrape del 1,01% (van seis ruedas consecutivas en baja), lo que daría cierta razón a los que esperan que hoy el Merval no arranque de parabienes. Pero, no obstante esto, al tratar de reconstruir la cartera teórica con los movimientos de los certificados de depósito, estaríamos hablando de una suba en torno al 1,22%, impulsada por el 4,16% que sumaron en "la gran manzana" los papeles de la Petrobras brasileña (el crudo WTI retrocedió 0,19% quedando en u$s 37,58 por barril; mínimo desde febrero de 2009 cuando el día 12 tocó un mínimo u$s 33,98), el 2,98% de Pampa Energía, el 1,24% del Banco Macro y el 1,21% del grupo Galicia. En un sentido contrario, YPF perdió 1,33%, Tenaris 1,17% y el Banco Francés 0,61%. Insistimos que no damos a estos valores más gravitancia que la anecdótica. En poco más de 24 horas, con la asunción de las nuevas autoridades nacionales, nuestro mercado de capitales daría un giro de 180 grados. Esto no significa ni subas ni bajas, ni más ni menos volumen, sino pasar de un sistema en el que la presión y el marco regulatorio llevaron a que para prosperar los intermediarios más "flexibles" establecieran "relaciones especiales" con las autoridades (Does Finance Benefit Society, Luigi Zingales, 2015; directores independientes "dependientes", vista gorda a tener un solo vendedor futuro y no exigirle garantías; "acuerdos" con organismos oficiales, etc.) a otro, esperamos, en que la eficiencia, la transparencia, la educación y la comunicación con la gente sean el camino del éxito para todos los que participamos de una u otra manera del mercado de capitales argentino.
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