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Miami, el Caribe en el primer mundo

Esos contrastes son los que se pueden vivenciar en Miami. La sensación de despojo y relajación del Caribe con el incansable movimiento de una ciudad capaz de satisfacer al más exigente viajero. Sí, Caribe primermundista, porque hay palmeras, cocos, un mar caliente y prístino, pero también la posibilidad de completar el encanto caribeño con hoteles como el Ritz Carlton o el Mandarin Oriental, cenar en un restaurante de categoría como Azul, en Brickell, desmoronarse de placer en sofisticados spa que por 85 dólares brindan tratamientos de una hora o perderse en los interminables malls para dedicarse a comprar con 40% de rebajas en comparación con los precios de la Argentina.
Imposible eludir South Beach, tal vez la playa pública más cuidada y accesible del Caribe que, a diferencia de otros destinos caribeños como Cancún o Cuba, se puede disfrutar gratis y sin la necesidad de estar hospedado en un costoso hotel con salida privada al mar. A escasos 500 metros de las playas de South Beach, la peatonal Lincoln ofrece un sinfín de restoranes, terrazas y bares para disfrutar tragos de frutas tropicales y frecuentar los locales gastronómicos que visitan estrellas latinas como Andy García, Jennifer López o el local que pertenece a Emilio y Gloria Estefan.
Paseo cultural por Art Deco
Para los amantes de las playas con inquietudes artísticas es recomendable un paseo cultural por el distrito Art Deco, un conglomerado con más de 800 edificios, dentro de un kilómetro y medio, y que también se puede recorrer con las visitas guiadas que ofrece el Art Deco Welcome Center.
Este curioso universo de hoteles pequeños y bloques de apartamentos se combina con una interesante y movida vida nocturna donde es posible escapar al éxtasis festivo de South Beach para introducirse en un ambiente más relajado y sofisticado.
La desconexión absoluta, el Caribe en su máxima expresión en un resort de lujo, donde estrellas como Roger Federer y Rafael Nadal practican tenis en la temporada del Miami Open, se alcanza en el Ritz Carlton de Key Biscayne. A sólo 20 minutos en auto del centro de la ciudad y rodeado de mansiones de famosos, este resort cinco estrellas cuenta con tres piscinas al aire libre y una exclusiva playa privada con más vida marina y vegetación acuática que en South Beach, sus propias cabañas y servicio de restorán para disfrutar deliciosos platillos en la orilla del mar. En el interior del Ritz Carlton, un faraónico servicio de brunch permite, por 75 dólares, degustar ostras, camarones, langostinos, barra de sushi y exquisiteces dulces para complementar la paz caribeña con abundancia gastronómica premium.
Otra opción plena de relax y comodidad para hospedarse en la ciudad es el Mandarin Oriental Hotel, en Brickell, el distrito financiero de Miami, abierto a la bahía, ideal para huéspedes amantes del running y la vida al aire libre.
Su amplia piscina se fusiona con el mar y está a metros de la entrada al spa, uno de los más reconocidos de Miami, con clases de yoga y sauna incluidos.
Pegado al hotel, el restorán Azul cuenta sin dudas con una de las más atractivas cartas de la ciudad a cargo del chef Clau Conley que deslumbra con su especialidad de cordero en tres presentaciones y un abanico de entradas de mar para hacer delirar al paladar con una completa bodega de vinos.
Si el placer en tierra no resulta suficiente, entonces es hora de descubrir Miami como destino de los más increíbles cruceros del mundo.
Experiencia flotante
Abordar el Epic, la última creación de Norwegian Cruise Line (NCL) significa sumergirse en una inconcebible experiencia flotante sobre la superficie del mar Caribe.
Con capacidad para seis mil pasajeros y 19 pisos de altura, este auténtico hotel seis estrellas navegable ofrece camarotes con balcón al mar, espectáculos de Broadway a bordo como Blue Man Group, cocina de todo el mundo, desde terishaki hasta churrascarías pasando como delicada comida francesa.
Los toboganes de agua y las piscinas son el principal punto de reunión de los pasajeros que apuntan a un crucero de lujo pero freestyle, donde todo está al alcance de la mano.
*Enviado Especial



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