Misiles de Hamás se acercan a Tel Aviv; Israel apura ofensiva

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Gaza y Tel Aviv - Las sirenas volvieron a sonar ayer en Tel Aviv por primera vez desde la Guerra del Golfo, en 1991, cuando un misil disparado desde la Franja de Gaza llegó a las inmediaciones de la ciudad, para caer supuestamente en el mar. Ello se dio en el marco de un incremento de incursiones y ataques israelíes a la franja palestina, el alistamiento de 30.000 reservistas del Estado hebreo para un ataque terrestre y el lanzamiento de cientos de proyectiles disparados por organizaciones terroristas.

El ministro de Defensa, el exlaborista Ehud Barak, señaló en un comunicado que la convocatoria a los 30.000 reservistas permitirá «estar preparados para todo tipo de evolución, si resulta necesario», luego de que tres civiles israelíes resultaron muertos, a la vez que veinte palestinos desde el sábado.

«El fuego dirigido contra la zona de Tel Aviv, así como la intensidad de fuego dirigido hoy (por ayer) contra Israel en general, supone una escalada por la que la otra parte tendrá que pagar un precio muy alto», advirtió.

Por su parte, el jefe del Estado mayor, Beny Gantz, dio luz verde «a las unidades regulares del Ejército para que se preparen para una incursión terrestre», informó la vocera del Ejército, Yoav Mordejai, al canal 2 de la televisión local.

Se trata de la primera llamada de reservistas desde la Operación «Plomo Fundido» de hace cuatro años, en la que murieron unos 1.400 palestinos (en su mayoría civiles) y que incluyó una invasión terrestre en Gaza, de dos semanas de duración.

La operación «Pilar Defensivo» sigue en marcha y, a juicio de la vocera militar israelí, «es muy pronto para hablar de un alto el fuego» que ponga fin al ciclo de violencia que en sólo dos días ya había causado 23 muertes.

En Gaza, cinco de las víctimas mortales eran menores de edad, incluido un bebé de 18 meses, señaló al respecto Ashraf Al Qedra, funcionario del Ministerio de Salud del Gobierno de Hamás, que indicó que los heridos ascendían a cerca de 150.

En Israel, dos mujeres y un hombre perdieron la vida al impactar en su vivienda de Kiriat Malaji, a unos 30 kilómetros de Tel Aviv, uno de los cerca de 270 proyectiles lanzados desde la Franja en las últimas horas.

Heridos

En total, 55 civiles y militares israelíes resultaron heridos por los proyectiles, dos de ellos de gravedad y tres de pronóstico reservado, informó el Canal 1 de la televisión local.

A estos episodios se sumó la llegada de un proyectil hasta los alrededores de Tel Aviv, que hizo sonar las alarmas en la ciudad. Según la Policía, el misil probablemente cayó al mar, pero suponía el primer disparo hasta la fecha en alcanzar el corazón económico del país.

Los habitantes de las afueras de Tel Aviv suponían hasta ahora que estaban a una distancia segura de los enfrentamientos que mantienen desde hace años los militantes palestinos en la Franja de Gaza con las fuerzas israelíes.

Los cohetes nunca habían podido superar un alcance de 30 kilómetros y Tel Aviv se encuentra a unos 60. El Ejército insiste, no obstante, en que las normas de seguridad para la población civil siguen limitándose a un radio de 40 kilómetros de Gaza.

Casi en simultáneo, aviones israelíes realizaron más de 25 ataques nocturnos sobre objetivos claves. Los embates también impactaron un generador de electricidad que abastece la casa del primer ministro de Hamás, Ismail Haniyé.

En Gaza, los brazos armados de Hamás y la Yihad Islámica reivindicaron el lanzamiento de dos cohetes tipo «Fajr», de fabricación iraní y 60 kilómetros de alcance, uno contra Yafa (anexa a Tel Aviv) y otro contra Rishon Le Tsion, cuarta ciudad del país. En sendos comunicados enviados a periodistas, las dos milicias indicaron que los cohetes se lanzaron en respuesta al asesinato el miércoles del líder del brazo armado de Hamás, Ahmed Yabari, con el que Israel inició su ofensiva.

Precisamente, decenas de miles de palestinos se concentraron ayer en Gaza para asistir al funeral de Yabari. Hamás calificó su asesinato de «declaración de guerra» por parte de Israel y anunció venganza.

«La guerra contra la ocupación continuará. Esta guerra será gradual y se dirigirá paso a paso contra los sionistas hasta que consiga sus objetivos», afirmó un funcionario de Hamás, Fawzi Barhoum, quien también participó en el funeral, al contrario que los mayores líderes políticos de la organización, Haniye y Mahmud al Zahar, quienes se ausentaron ante los temores a ser víctimas también de un asesinato selectivo.

El ministro de Finanzas, Yuval Steinitz, declaró que el lanzamiento de un proyectil contra la zona de Tel Aviv sólo refuerza la necesidad de «golpear con fuerza y poner fin a esta situación». «Exploramos todas las opciones, incluida la expansión de la operación y una amplia operación terrestre». «La opción de una invasión terrestre existe», señaló a un canal de TV el titular de Interior, Eli Yishai. Por su parte, el presidente del Estado de Israel, Simón Peres, aseguró que «no hay nación que ame más la paz y odie más el derramamiento de sangre que Israel».

Agencias EFE, AFP, Reuters y DPA,

y Ámbito Financiero

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