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Morales, cauteloso, en safari provincial
Margarita Stolbizer
Como local, Porrúa oficiará de anfitrión ante Morales. El senador tiene, además, una historia común con Daniel Katz, el principal armador del cobismo en la provincia junto con los intendentes Mario Meoni (Junín) y Héctor «Cachi» Gutiérrez (Pergamino).
En su paso por Mar del Plata, Morales podrá palpar sin la traducción de intermediarios, el nivel de complejidad que presente la unidad UCR-CC en la provincia, tal como le trasmitió la semana pasada Stolbizer en una semisecreta charla bilateral.
Le queda a Morales, por delante, una tarea infernal: tratar de convencer a sus correligionarios que comiencen, de a poco, en dosis pequeñas, a asumir la posibilidad de que en una futura confluencia electoral, el sector deberá reservar un espacio para Ricardo Alfonsín.
El jujeño pagó ese precio -la promesa de una banca para Ricardito- por el guiño de Raúl Alfonsín a un acercamiento entre la UCR y la CC, luego de que el ex presidente, por carta expresara sus diferencias con el acuerdo entre Morales y Carrió.
Stolbizer es, en ese punto, la más reacia. Ha dicho, y lo dirá por mucho tiempo más, que no aceptará la inclusión de Ricardito en una boleta que ella, todo indica, encabezará en las legislativas de 2009. Norteño, Morales apuesta a la táctica de la persistencia y el tiempo.
A su vez, Alfonsín Jr dio señales, en el último tiempo, de que ya no interactúa con Storani y Moreau. En la convención de San Miguel, se alió a Salvador, Juan Manuel Casella y Superación Radical para enfrentar, sin éxito, al moroísmo que retuvo el control de la convención provincial.
Esa es, en definitiva, la piedra que estorba la fusión UCR-CC al menos por la vía oficial. En la medida que Moreau controle la convención, por más que el comité nacional disponga un pacto con Carrió, Buenos Aires tendrá autonomía para hacer su propia alianza.
Por lo pronto, Morales dedicará parte del fin de semana a mostrarse con los dirigentes de SR -Diego Rodrigo, Juan Gobbi, Walter Batistela, entre otros- en un intento por reforzar un bloque que sirva, además, como custodio de la permanencia de Salvador en el comité provincia.
A cada rato, al ex diputado, lo anuncian a punto de dejar las oficinas de Paseo Colón donde, tiempo atrás, quiso cambiar la cerradura para frenar lo que consideraba una intervención de hecho por parte de Moreau.


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