4 de marzo 2010 - 00:00

Municipales complicaron tránsito en la Capital

Amadeo Genta
Amadeo Genta
El paro de los empleados estatales porteños de ayer terminó complicando más el tránsito de la Capital Federal, que al propio Gobierno macrista. La medida de fuerza, dispuesta sorpresivamente, obedeció a una errónea liquidación de haberes, que provocó que muchos empleados no cobraran sus salarios o lo hicieran en un monto menor que el que les corresponde. Ayer, el ministro de Hacienda de la Ciudad, Néstor Grindetti, volvió a decir que, a su entender, la huelga tenía «intencionalidad política» y que con el nuevo sistema informático que se puso en funcionamiento y provocó errores «se deben estar dañando intereses».

Lo cierto es que los servicios más afectados fueron los del área de salud, al sumarse el reclamo por el cierre preventivo del Hospital Lagleyze, cuya especialidad es la oftalmología.

Pero para la circulación, los sindicalistas se hicieron sentir cuando al mediodía provocaron un corte de tránsito en plena avenida 9 de Julio y otros en la zona del Parque Centenario. En cambio, el cese de actividades del personal administrativo de la Ciudad de Buenos Aires no impidió que se realizara el primer casamiento de una pareja homosexual en el distrito (ver nota aparte), pero complicó la atención en los Centros de Gestión y Participación de los barrios, como también en otras oficinas de la administración.

Para el Gobierno porteño, la adhesión a la medida no pudo ser cuantificada porque la mayoría de los huelguistas concurrió a su lugar de trabajo, sin desarrollar sus actividades, de manera de no sufrir descuentos en el sueldo por la inasistencia.

El gremio de municipales, cuyos principales referentes son Amadeo Genta, Patricio Datarmini y Alejandro Amor, la semana pasada habían firmado un acta acuerdo con los funcionarios del Gobierno porteño que daba apertura a la discusión salarial y se comprometía a la incorporación a la planta permanente de los 17.000 contratados, a partir de este mes. Sin embargo, el martes, imprevistamente y en reclamo del pago de salarios, anunciaron el paro de actividades.

En otro sentido, el ministro de Salud, Jorge Lemus, aseguró en referencia al hospital Lagleyze que la decisión de abrirlo o definitivamente clausurarlo se va «a definir cuando tengamos el informe técnico que se está haciendo ahora y esperamos que esté listo en las próximas semanas». El centro asistencial se cerró tras los daños que le causó al edificio la inundación de hace dos semanas (Ver pág. 17.)

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