24 de mayo 2018 - 22:36

Murió Philip Roth, novelista esencial de la vida moderna

Philip Roth. Su nombre se une al de Borges en las injusticias suecas.
Philip Roth. Su nombre se une al de Borges en las injusticias suecas.
A los 85 años, y casi cuatro después de que anunciara que dejaría de escribir para siempre, murió ayer en Nueva York Philip Roth, el más importante novelista estadounidense de las últimas cinco décadas. En sus más de treinta libros Roth retrató, como pocos, la vida urbana contemporánea a través de su alter ego literario, Nathan Zuckerman, con foco en la clase media intelectual, la identidad judía, las neurosis cotidianas y el erotismo como motor de los vínculos humanos. Nacido en 1933 en Newark, Nueva Jersey, donde ambientó gran parte de sus novelas, Roth murió debido a una insuficiencia cardíaca congestiva. Su sepelio será próxima semana en el cementerio de la Universidad Bard College.

Roth se dio a conocer en 1959 con "Goodbye, Columbus", una novela corta donde redefinía la condición de judío en los Estados Unidos de la época a través de un personaje que, rompiendo con las tradiciones ortodoxas, las reafirmaba desde lo moderno. Allí mismo el cine comenzó a interesarse en su obra y "Goodbye, Columbus" fue rodada con Richard Benjamin como protagonista. Este mismo actor volvería a convertirse en el correlato cinematográfico de Roth en la exitosa "El lamento de Portnoy", otra gran novela sobre un muchacho judío y sus sesiones de psicoanálisis, donde no esconde ningún detalle de su convulsiva vida amorosa. Roth, un hombre identificado plenamente con el varón de clase media heterosexual, fue un claro exponente de la moral de la segunda mitad del siglo XX.

También ensayista y crítico, Roth empleó su propia vida como materia prima literaria. "No se puede inventar de la nada, o yo no puedo", dijo en un documental de 2011. "Necesito algo de realidad, unir dos fragmentos de la realidad para obtener el fuego de la realidad". Después de sus notables obras de los 70 y 80, como "La gran novela americana" (1973), "Mi vida como hombre" (1974), "El profesor del deseo" (1977), "La visita al Maestro" (1979), "Zuckerman desencadenado" (1981) y "La lección de anatomía" (1983), entre ellas, Roth se reinventó y volvió a irrumpir con fuerza hacia fines de los 90 con "Pastoral americana" (1997), considerada por muchos como su mejor novela (un relato del deterioro del "american dream"), con la que ganó el Pulitzer en 1998. Inicio de una trilogía, a ella le siguieron "Me casé con un comunista" (1998), sobre una mujer que delata a su marido en la época del maccarthismo, y la extraordinaria "La mancha humana" (2000), sobre un escándalo sexual con un profesor de lenguas clásicas. Robert Benton la llevó al cine con Anthony Hopkins y Nicole Kidman. Otra novela, "Elegy", en este caso sobre la relación de un profesor maduro con una alumna, fue adaptada para el cine con Ben Kingsley y Penélope Cruz.

Lmancha humana" (2000). "La conjura contra América" (2004), planteó un escenario contrafáctico sobre qué hubiera ocurrido si el filonazi Charles Lindbergh hubiera sido presidente de los Estados Unidos. Candidato eterno al Nobel de Literatura, su muerte arroja otra mancha más sobre la degradada Academia Sueca.

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