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“Negociación con FMI y Club de París se murió”
Alberto Bernal
Periodista: ¿Cómo está viendo Wall Street los conflictos del Gobierno argentino para pagar vencimientos con las reservas?
Alberto Bernal: Lo que está sucediendo es un evento de mercado negativo porque el canje de deuda en default que lleva adelante el ministro Amado Boudou está teniendo una crítica importante. En realidad, lo que sucedió con los diferentes fondos (del Bicentenario o desendeudamiento) y los problemas institucionales que se presentaron son una noticia regular para el canje porque sólo diluye los tiempos pero no cambia la necesidad de acuerdo. La base sigue siendo que los inversionistas y el Gobierno quieren tener un acuerdo. Es lógico y es una excelente noticia que haya una finalización de este problema.
P.: ¿El uso de las reservas en principio no pareció un problema?
A.B.: Al principio pensé que ese proceso iba a ayudar porque el uso de las reservas aseguraba que el riesgo del default desaparecía. También iba a ayudar a que la tasa que se pague esté alrededor del 10% y no del 12% anual. Pero tanto yo como mis colegas de Wall Street no esperábamos que haya una reacción tan fuerte. Pensé que Martín Redrado no iba a reaccionar como lo hizo. Obviamente él estaba defendiendo la soberanía del Banco Central, pero hoy ya es un hecho que la Argentina no podrá conseguir bajas tasas para sus bonos nuevos. Igualmente creo que siguen existiendo los incentivos para aceptar que la tasa del mercado es ésa.
P.: ¿Se desaprovechó un buen momento para abrir el canje?
A.B.: En realidad, no importa porque ya no hay reversa. Si el Gobierno se echa para atrás en el proceso en este momento habrá perdido un capital demasiado grande y lo que es más importante aún, se perdería la posibilidad de retomar las relaciones con los mercados internacionales. El Gobierno lo sabe. Es mejor tener un canje con aceptación del 60%, que no tener canje. Aunque lo que está ocurriendo en la Argentina genera incertidumbre y baja las expectativas, la caída en el precio de los bonos no ha sido tan agresiva como hubiera podido ser. Sucede que, en definitiva, el mercado sabe que ambas partes del canje están dispuestas a terminar con este problema.
P.: Pero el contexto internacional cambió. Apareció Grecia. ¿Cómo impactan hoy esos acontecimientos en el canje?
A.B.: Creo que el mayor riesgo para el canje no son las cuestiones internas sino la externa. Si llega a haber una renovación de la aversión al riesgo, sería determinante para empantanar el canje. No importa si en la Argentina está todo calmado, si en el mundo hay problemas, no hay canje. A mí me asustó un poco el crecimiento de la aversión al riesgo atada a todo lo que pasó con Grecia, pero yo estimo que el caso griego ya pasó.
P.: ¿Podrían aparecer otros casos como ése?
A.B.: No estoy esperando que en este momento haya otro foco fuerte que provoque un crecimiento de aversión al riesgo. Piense que JP Morgan acaba de subir la recomendación de la Argentina. Cuando uno invierte en este país, tiene que saber que tiene una historia de volatilidad. Por eso, aunque todo lo que está sucediendo hoy no es una cuestión trivial, tampoco son hechos imposibles de predecir. Se sabe que por las dificultades de flujo de caja y de relación con los mercados, la situación de la Argentina no siempre es fácil.
P.: ¿Un acercamiento al Fondo Monetario y al Club de París sería posible en este momento?
A.B.: Ese acercamiento hoy está muerto. Las negociaciones con el FMI y el Club de París están muertas. No creo que haya ninguna posibilidad de avanzar con esos organismos. La única posibilidad es avanzar con los holdouts porque ellos no exigen lo que sí hacen los organismos multinacionales. A los tenedores de bonos no les importa una mejora en las instituciones argentinas y la normalización del sistema de estadísticas, pero al FMI y al Club de París sí.
Entrevista de Florencia Lendoiro


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