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Nervios y llamados a mesas de dinero
Mercedes Marcó del Pont
Ayer parecieron alinearse todas las maldiciones sobre el Banco Central. En el frente externo, cayeron el oro, el euro y los bonos del Tesoro americano (más del 1%), los tres principales activos en los que están posicionadas sus reservas. Y en el plano local, la mesa de dinero oficial que comanda Juan Basco no pudo evitar desprenderse de u$s 50 millones en un mercado cambiario que operó sólo un poco más de u$s 100 millones (un tercio de lo que solía negociar hasta fin del año pasado). Lo llamativo: que deba hacerlo aún después de haber logrado frenar casi por completo, en los últimos meses, las órdenes de compra de los grandes operadores; y de haber restringido al máximo, hace sólo una semana, la posibilidad de hacer transacciones en el mercado de los corredores ca mbiarios (el MEC).
Problema
Las reservas terminaron cayendo ayer u$s 147 millones. Y el stock perforó el piso de los u$s 42.000 millones, para ubicarse en el nivel más bajo de los últimos cinco años y medio (u$s 41.871 millones).
"Lo que vende el Central es mucho. Y el tema no parece tener arreglo porque para lograrlo tiene que esperar la cosecha, que recién arranca en marzo. Hoy el problema es que no se está liquidando casi nada", comentaron en una mesa de dinero.
El organismo de Marcó del Pont volvió a tener ayer su propia pesadilla: aún con el gran esfuerzo puesto sobre la mesa (vendió u$s 50 millones en los últimos 45 minutos y salió a ofrecer contratos de dólar a futuro con los plazos más cortos: marzo, abril y mayo), el billete terminó subiendo siete milésimas hasta los $ 5,0290; el minorista, del Banco Nación cerró vendiéndose a $ 5,0350, un centavo más que el martes; y el "blue" volvió a ganar dos centavos para quedar en $ 7,83.
Retroceso
Las arcas acumulan un retroceso, sólo en lo que va de 2013, de casi u$s 1.500 millones.
"No sería un dato preocupante si no se tratara de un fenómeno persistente. Se fueron más de u$s 10.000 millones desde el pico de 2011, y el proceso es exclusivo de nuestro país: si nuestras reservas hubieran replicado el ritmo de las de nuestros vecinos, hoy ascenderían a u$s 75.000 millones", comentó Hernán Lacunza en el informe de Empiria Consultores. El economista considera que las reservas no tienen hoy un piso asegurado, y que el respaldo actual sobre los pasivos cayó del 70% en 2009 al 35% en la actualidad. A esto se le suma que el Central debe cargar en estos tiempos con el peso de cancelaciones de deuda que después no puede recuperar; y un drenaje de depósitos en dólares que supera los u$s 800 millones en lo que va del año, y que mantiene un ritmo de u$s 10 millones diarios.


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