Netanyahu, según reportó el diario Haaretz en su portal de internet, dijo que "las declaraciones atribuidas a un oficial de la inteligencia no representan al Gobierno", durante una reunión restringida de ministros.
El agente, según informes de la prensa británica, manifestó que para Israel es mejor "el diablo que se conoce", en referencia a Al Asad, y no "demonios que confluyen desde todo el mundo árabe".
La jefa del partido Kadima, Tzipi Livni, quien participó de la reunión, advirtió que sobre la cuestión siria que los responsables israelíes deberían "callarse la boca".
Netanyahu también aseguró que su país seguirá impidiendo el traspaso de armamento avanzado al movimiento libanés Hizbulá, motivo por el que ha bombardeado presuntamente Siria hasta en tres ocasiones el último año. "Estamos trabajando con responsabilidad, determinación y sagacidad para garantizar el supremo interés del Estado de Israel: la seguridad de sus ciudadanos, manteniendo la política que hemos marcado de prevenir lo máximo posible la transferencia de armas avanzadas a Hizbulá y otros terroristas", dijo.
El primer ministro subrayó que su Ejecutivo "trabajará para garantizar los intereses de seguridad de los israelíes también en el futuro", en "uno de los momentos más sensibles en décadas con la creciente revuelta en Siria en el centro". "Estamos siguiendo de cerca los acontecimientos y cambios allá y estamos preparados para cualquier posibilidad", agregó.
| Agencias ANSA y EFE |


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