2 de noviembre 2022 - 00:00

Netanyahu quedó a un paso de regresar al poder tras triunfar en las legislativas

El partido del exprimer ministro, el Likud, fue el más votado de la jornada, de acuerdo con sondeos. De lograr una coalición con sus aliados ultraortodoxos y de extrema derecha, conseguiría una mayoría absoluta que habilitaría su regreso.

CELEBRACIÓN. Los partidarios de Benjamin Netanyahu reaccionan tras el anuncio de las encuestas a boca de urna en las elecciones generales de Israel, en la sede del partido en Jerusalén.
CELEBRACIÓN. Los partidarios de Benjamin Netanyahu reaccionan tras el anuncio de las encuestas a boca de urna en las elecciones generales de Israel, en la sede del partido en Jerusalén.

Jerusalén - El partido del ex primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y sus aliados religiosos y de ultraderecha se impusieron en las elecciones legislativas ayer, según encuestas a boca de urna, pero nada garantiza que consigan una mayoría para formar gobierno.

De acuerdo con estos sondeos, el Likud de Netanyahu obtuvo entre 30 y 31 escaños, de los 120 que cuenta la Kneset (parlamento). Con el aporte de sus aliados -el partido de extrema derecha Sionismo Religioso y dos formaciones judías ultraortodoxas- podría lograr una mayoría absoluta de 61 o 62 escaños.

Estas proyecciones pueden sin embargo modificarse a medida que avanza el escrutinio oficial y alterar drásticamente el resultado final, como ya sucedió en otras ocasiones en Israel.

El partido Yesh Atid, del jefe de gobierno saliente Yair Lapid, obtuvo de 22 a 24 escaños, siempre de acuerdo con los sondeos a boca de urna.

Pero la ventaja de la alianza de Netanyahu sobre el bloque de partidos que apoyan a Lapid es muy corta. En el sistema proporcional de Israel, las listas electorales deben obtener al menos el 3,25% de los votos para acceder al Parlamento con un mínimo de cuatro escaños. Por debajo de este umbral, los partidos se quedan sin representación.

La división de los partidos árabes los pone en riesgo de no alcanzar ese mínimo y favorecer así la victoria de Netanyahu y sus aliados. En 2020, los partidos árabes israelíes consiguieron un resultado récord de 15 escaños tras una campaña dinámica bajo una sola lista. Pero esta vez se presentan dispersos en tres candidaturas: Raam (islamista moderado), Hadash-Taal (laico) y Balad (nacionalista).

Posibilidades

Según los sondeos a boca de urna, los partidos Raam y Hadash-Taal superarían el umbral del 3,25%, mientras que la formación Balad se acercaría. Si lo alcanza, restaría escaños al “bloque de derechas” de Netanyahu, lo que complicaría que pueda formar un gobierno.

“Aunque los sondeos a boca de urna muestran una tendencia, es importante señalar que ha habido discrepancias entre estos sondeos y los resultados reales en los últimos ciclos electorales”, dijo Yohanan Plesner, director del Instituto Democrático de Israel, un centro de análisis de Jerusalén. Los israelíes acudieron a votar masivamente en las quintas elecciones legislativas celebradas en el país en menos de cuatro años, con un Netanyahu determinado a volver al poder, pese a ser juzgado por corrupción.

La clase política multiplicó a lo largo de la jornada los llamamientos a los 6,8 millones de electores inscritos a votar, lo que parece haber dado sus frutos. Dos horas antes del cierre de los colegios electorales, la tasa de votación era del 66,3%, el índice más alto a la misma hora desde 1999, según la comisión electoral.

Frente al “bloque de derechas” de Netanyahu, Yair Lapid, de 58 años y primer ministro desde julio, intentó convencer a los electores de mantener el rumbo de los últimos meses con su coalición formada por partidos de izquierda, centro, derecha y árabes.

Su “coalición del cambio” echó a Netanyahu del poder en junio de 2021, pero un año después perdió su mayoría en la cámara por la salida de diputados de derecha, lo que provocó elecciones anticipadas, las quintas desde la primavera de 2019.