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No apto para cardíacos

Según el reglamento en la definición por el campeonato, en primera instancia, no valen ni la diferencia de gol, ni la mayor cantidad de goles a favor, ni ninguna otra forma de desempate, que no sea un partido entre ellos en cancha neutral.
Es decir que a empates en puntos de dos equipos, el martes 17 se tiene que jugar un partido de desempate.
En caso de que los que empaten sean tres, se realizará un triangular todos contra todos a una rueda y en cancha neutral, lo mismo si los que empatan son cuatro.
Para este minitorneo hay que utilizar tres fechas, que ya acordaron que sean el martes 17, viernes 20 y lunes 23. Es decir que se va a llegar casi hasta Navidad.
El problema surge cuando en estos minitorneos, jugados los partidos, dos equipos o más quedan empatados en puntos.
En ese caso el reglamento prevé que el campeón sea el que tenga mejor diferencia de gol. Si siguen empatados, el que haya marcado más goles a favor y si así no se resuelve, tienen que apelar a la diferencia de goles en el torneo Apertura (en este momento Boca y Tigre tienen exactamente la misma marca de goles, 30 a favor y 19 en contra, mientras que San Lorenzo, 33 goles a favor y 17 en contra y Lanús 33 a favor y 23 en contra), por lo que si empataran los cuatro, el campeón sería San Lorenzo.
Basándose en estos números, el problema surgiría si empatan Boca y Tigre, en caso que los dos logren el mismo resultado en la última fecha, porque en el reglamento del campeonato no se fijó la forma de desempate, que normalmente es lo que se llama «definición olímpica», es decir el resultado del partido jugado entre ellos.
En ese caso el campeón sería Tigre, porque ganó en La Bombonera por 3 a 2, pero como no está reglamentado de antemano, las discusiones en AFA esta semana van a ser arduas.
Lo cierto es que, en un campeonato donde ninguno tuvo regularidad, llegaron a la última fecha tres equipos con la misma cantidad de puntos y los tres con las posibilidades intactas de salir campeón.
Lo de Lanús es muy difícil porque para ser campeón directo tienen que perder San Lorenzo, Boca y Tigre y para desempatar con uno, con dos o con los tres tienen que empatar.
Sin embargo, en un campeonato tan extraño, como irregular, que pareció siempre que «nadie lo quería ganar» todavía puede pasar cualquier cosa. Por eso éste es un final no apto para cardíacos, con un guión que parece escrito por Alfred Hitchcock.

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