31 de agosto 2016 - 00:00

“No hay preocupación por gradualismo fiscal”

Almuerzo del titular del BCRA con la cúpula de la UIA. Repitió pronósticos de baja inflación, aunque eso “no permite relajar la política monetaria”.

 Curiosamente, no se habló de atraso cambiario. Sí de la recesión. En el salón Petiribí en el cuartel central de la Unión Industrial Argentina, en Avenida de Mayo, los dirigentes fabriles recibieron con un almuerzo al presidente del BCRA, Federico Sturzenegger. Asistieron Adrián Kaufman Brea, José Urtubey, Juan Carlos Sacco, Luis Betnaza, Cristiano Rattazzi, Rubén Abete, Eduardo Nougués, Miguel Acevedo, Guillermo Padilla, Jorge Sorabilla, Carlos Garrera, Héctor Cañete, Alberto Bracali, Alberto Sellaro, Pedro Reyna, Javier Goñi, David Uriburu, Miguel Rodríguez, y el director ejecutivo, Diego Coatz. Con Sturzenegger, asistieron Lucas Llach (vicepresidente), Demian Reidel (director) y Mariano Flores Vidal (gerente general).

Entre la bondiola de cerdo servida, figuraron temas clásicos de preocupación de los industriales, como las líneas de financiamiento para las pequeñas y medianas empresas, la importancia del sistema financiero como vehículo para el ahorro y el empleo, y una mayor bancarización para contribuir a la formalización de la economía. Prudentemente, Sturzenegger evitó ponerle fecha a la salida de la recesión. Y su discurso giró sobre uno de los temas que lo obsesionan y del cual puede mostrar resultados, la baja de la inflación. Pidió negociar seriamente las paritarias en 2017, a lo que le respondieron irónicamente: "¿Como hizo el ministro Esteban Bullrich con los docentes?". Ante tanta expectativa por su opinión sobre la reactivación, Sturzenegger señaló que "no sólo las políticas del BCRA conllevan a una mejora de la actividad económica", lo cual es cierto.

Sturzenegger venía de inaugurar el 21er. Simposio Internacional de Economía organizado por la Universidad de Tel Aviv. Muchos de los temas de ese encuentro, los repitió ante los industriales. "La desaceleración de la inflación de agosto no permite todavía relajar la política monetaria, por cuanto la caída en un mes puntual no es un indicador suficiente sobre una reducción sostenida". El titular del BCRA aclaró que "hay tres razones que justifican por qué el BCRA no ve este gradualismo fiscal con preocupación", y la primera razón "tiene que ver con el bajo endeudamiento". Como segundo punto mencionó que "el Gobierno ha hecho significativos esfuerzos en lo fiscal; la baja en la presión tributaria, que hoy ya es en términos del PBI por lo menos un punto porcentual inferior, es probablemente la noticia económica de 2016". "El tercer punto es la calidad del gasto público en su conjunto", agregó. "Hoy estas mejoras de eficiencia en el destino del gasto, que como muestra la experiencia de la Ciudad pueden darse perfectamente en un contexto de crecimiento del gasto y del empleo público, se dan en todas las áreas de la administración", dijo. Concluyó señalando que "se licitan las obras públicas a mitad de precio que lo que ocurría tan sólo el año pasado, pero incluso más relevante que eso es que las obras se priorizan en función de su rentabilidad social; estas fuerzas combinadas son la antesala de una mejora en la eficiencia del gasto público".