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Normandía, historia y naturaleza
El Monte Saint-Michel (arriba) y una postal típica de la Costa de Alabastro, con enormes acantilados que caen al mar.
En la Mancha, a lo largo de la península del Cotentin, se alternan llanuras con acantilados hasta el ineludible Monte Saint-Michel. En el Orne, cerca de Alençon, es posible hacer turismo ecológico en los parques naturales regionales de Normandía-Maine y del Perche.
El patrimonio no se queda atrás: la historia está especialmente presente en Rouen, donde el barrio medieval y sus casas típicas de entramado de madera trasladan al visitante los tiempos de Juana de Arco. Gran puerto marítimo comercial, la ciudad de Le Havre, reconstruida por Auguste Perret tras la Segunda Guerra Mundial, ha sido declarada patrimonio mundial por la Unesco. En Caen, la Abadía de Les Dames conserva ecos de los amoríos entre Guillermo el Conquistador y la reina Matilde durante la Guerra de los Cien Años.
Peregrinación militar
Profundamente marcada por la Segunda Guerra Mundial, la Baja Normandía invita a realizar una verdadera peregrinación militar, en especial con motivo del D-Day Festival Normandy. El Memorial de Caen, el D-Day Museum y el Museo Memorial de Omaha Beach son los principales lugares a visitar. La Alta Normandía es la tierra sagrada de los impresionistas. Imperdible partir tras las huellas de Claude Monet en el Museo de los Impresionismos de Giverny, en la Fundación Claude Monet o también en la Catedral Notre-Dame de Rouen.
Para los amantes de la buena gastronomía, Normandía es el destino indicado. Todos los productos de la tierra de la Alta Normandía están reunidos durante la Fiesta del Vientre en Rouen. Las costas de la Mancha extraen del mar delicias culinarias (vieiras, ostras). En Dieppe, no hay como probar los arenques recién pescados y fritos a la parrilla durante la Fiesta del Arenque. La nata es la salsa privilegiada de los platos normandos, desde el escalope normando a los mejillones con papas fritas.
En Coutances, el jazz suena bajo los manzanos. Evreux oscila entre el rock y el jazz. En toda la región, el festival Otoño en Normandía pone en escena teatro, música y danza. La misma creatividad sin límite sopla en la Bienal de Arte Contemporáneo de Le Havre y en el Festival Viva Cité cerca de Rouen. Las estrellas desfilan sobre las célebres planchas de Deauville durante el Festival de Cine Americano.


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