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“Nuestro éxito consiste en que nadie nos advierta”
Rodrigo Tomasso fue el “mago” que creó la ilusión de un estadio de fútbol lleno en “El secreto de sus ojos” de Campanella. Ahora hizo lo mismo con el Madison Square Garden, el Superdome de Nueva Orleans y el Olympic de Canadá en el film con Robert De Niro “Mano de piedra”, sobre el boxeador Durán.
Periodista: Usted se hizo conocido por la formidable secuencia de la cancha de Huracán en "El secreto de sus ojos". ¿Qué pasó entre aquella película y la que ahora se presenta?
Rodrigo Tomasso: Después de "El secreto...", con mi socio Marcelo García abrimos nuestro estudio boutique de efectos visuales: Oner Vfx (www.oner-vfx.com). No fue un emprendimiento sencillo, porque decidimos tomar el camino más largo, el de hacer las cosas sin inversores de por medio pero sabiendo de lo que éramos capaces. Así fueron apareciendo trabajos de Chile, Brasil, Venezuela, México, Panamá. El año pasado ya participamos en una película de Malasia, "Olabola", que se estrenó en enero último con mucho éxito de taquilla. Pero sin dudas, lo más relevante ha sido "Hands of Stone". Estamos muy contentos de ser una pieza clave en ese proyecto.
P.: ¿Cómo lo contactaron?
R.T.: El director nos googleó luego de ver "El secreto de sus ojos". Él necesitaba muchos retoques invisibles y, sobre todo, recrear los históricos estadios del Madison Square Garden en Nueva York, el Superdome de Nueva Orleans y el Montreal Olympic Stadium en Canadá, que además debían verse repletos de gente. ¡Y qué mejor ejemplo que nuestra película!
P.: ¿Cómo lo hizo esta vez?
R.T.: Lo hicimos. Siempre aclaro que, si bien mi función es planificar y diseñar cómo hacer todo, el trabajo final es en equipo. Tuve la suerte de contar con los mejores profesionales del país. Hay gente de aquí mismo que trabajó en "Avatar" y otras producciones de Hollywood. Todo es con técnicas basadas en el CGI (computer generated imagery), pero el secreto está en los preparativos. Es sumamente importante participar en el proceso de planificación durante la preproducción de la película. En la de Campanella estuvimos desde el principio, y eso se aprecia en el resultado final. Ese fue un trabajo de equipo donde se respetó mucho la experiencia de cada uno. "El secreto de sus ojos" es la primera película argentina que le dio relevancia a un supervisor de efectos visuales. Siempre agradeceré la confianza que me tuvo Campanella para empujarme a semejante desafío.
P.: A propósito, ¿vio la remake?
R.T.: Justo estuvimos en Los Angeles cuando se estrenó, y me sentí doblemente orgulloso. Primero porque nuestro trabajo aún sigue vigente. Con todo el presupuesto y en un mercado de primer nivel, la producción de esta remake no logró darle a la escena del estadio la espectacularidad que alcanzamos nosotros. Y luego, porque la misma prensa internacional hizo las comparaciones y volvió a elogiarnos. Hubo frases geniales, como la del crítico de "The Guardian", donde dice "una secuencia técnicamente deslumbrante en un abarrotado estadio de fútbol, una persecución en una sola toma continua que haría llorar a Brian De Palma".
P.: ¿Nunca participó en otra película nacional?
R.T.: Si, en "Ciencias naturales", de Matías Lucchesi, donde hicimos reemplazos de cielos, borramos elementos no deseados y mejoramos otros, habrán sido unas 20 tomas para toda la película. ¿Vio el corto "Savannah", del mismo director? En él hicimos todas las aves, reemplazos de cielo y hasta una transición, como si estuviera saliendo el sol, para que no chocara tanto una toma de día nublado con otra más soleada. Son detalles necesarios, que pasan habitualmente inadvertidos. Pocos notan nuestro trabajo, y nosotros no lo decimos, a no ser que se nos pregunte. ¡Por eso es tan difícil vender servicios de efectos visuales!
Entrevista de Paraná Sendrós



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