4 de junio 2012 - 00:00

Nueva filtración revela que hay más topos cerca de Benedicto XVI

El papa Benedicto XVI y su secretario privado, Georg Ganswein, ayer durante una misa en Milán. Éste y el secretario de Estado vaticano, Tarcisio Bertone, son las dos figuras del entorno del Pontífice apuntadas por los responsables de las filtraciones de documentos conocidas como «VatiLeaks».
El papa Benedicto XVI y su secretario privado, Georg Ganswein, ayer durante una misa en Milán. Éste y el secretario de Estado vaticano, Tarcisio Bertone, son las dos figuras del entorno del Pontífice apuntadas por los responsables de las filtraciones de documentos conocidas como «VatiLeaks».
Milán - El papa Benedicto XVI no tuvo respiro ayer del escándalo de las filtraciones, conocido como «VatiLeaks», luego de que un periódico italiano publicara nuevos documentos, demostrando que su mayordomo, hoy detenido, no era la única persona en posesión de correspondencia confidencial sobre asuntos polémicos de la Santa Sede.

Benedicto XVI, de 85 años, terminó un viaje de fin de semana a la capital industrial y financiera de Italia, Milán, con una misa de cierre para un encuentro internacional en el que elogió los valores tradicionales de la familia católica y volvió a declarar su oposición al matrimonio entre personas del mismo sexo.

Mientras, generaba revuelo la edición dominical el periódico romano La Repubblica, que publicó documentos que dijo haber recibido de manos anónimas tras el arresto del mayordomo del Papa el 23 de mayo.

Una nota recibida por el periódico decía que había «cientos (de documentos) más» y que el mayordomo, Paolo Gabriele, era sólo un chivo expiatorio.

La inquietud creada por la filtración de la correspondencia, que muestra una sorda disputa de poder entre cardenales y maquinaciones entre los muros de la ciudad Estado, se apoderó del Vaticano justo cuando se recuperaba de un extendido escándalo sobre casos de abusos sexuales protagonizados por sacerdotes en Estados Unidos, Irlanda y otros países.

Una de las cartas confidenciales, firmada el 16 de enero, dirigida por el cardenal estadounidense Leo Burke, prefecto del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, al secretario de Estado del Papa, cardenal Tarcisio Bertone, habla del «caso escandaloso» de la aprobación de la liturgia del Camino Neocatecumenal.

Algunos prelados del Vaticano quedaron disconformes con que esa liturgia, poco ortodoxa, haya sido aprobada por el Papa.

En su nota, el primero le reclama al segundo una decisión sobre el asunto sin que consulte a su oficina. Bertone se encuentra en el centro de las intrigas palaciegas, ya que su poder es disputado por otros purpurados.

En tanto, otros documentos parecen provenir del secretario del Papa sobre «asuntos internos al Vaticano».

La persona que envió los documentos al periódico también entregó dos cartas firmadas por el secretario privado del Papa, monseñor Georg Ganswein, otro hombre de fuerte influencia. El periódico dijo que esas cartas estaban completamente borradas, a excepción del destinatario y la firma.

El diario dijo que en la nota que acompañaba los documentos, la persona que los envió aseguró que el contenido fue eliminado «para no ofender al Santo Padre», pero amenazó con revelarlo.

El mayordomo Gabriele, quien está retenido en un «lugar seguro» en la estación de policía del Vaticano, será interrogado esta semana por un fiscal del Vaticano, quien decidirá si hay bases para llevar a cabo un juicio.

Gabriele, de 45 años, enfrenta cargos de robo agravado, pero si es acusado de divulgar secretos de Estado podría enfrentar una condena de hasta 30 años de cárcel.

La persona que envió los nuevos documentos al periódico dijo que posee centenares de documentos y reclama que «echen del Vaticano a los verdaderos responsables de este escándalo, el cardenal Bertone y el padre Gans- wein».

Durante su viaje a Milán, el Papa no hizo referencias al asunto, que comenzó en enero de 2011 cuando un programa de televisión italiano mostró por primera vez documentos filtrados que denunciaban amiguismo y corrupción en el Vaticano.

El portavoz de la Santa Sede, el padre Federico Lombar-

di
, dijo ayer, diez días después del arresto del mayordomo del Papa, que las filtraciones a la prensa de documentos confidenciales del Vaticano podrían continuar.

«Ya hace meses que se están publicando documentos anónimos o firmados, y los de hoy (por ayer) no serán los últimos», predijo el padre jesuita en una conferencia de prensa al término del VII Encuentro Mundial de las Familias, presidido por Benedicto XVI en Milán.

«Los que recibieron estos documentos los usan según una estrategia y no tienen seguramente la intención de hacerlo en una sola vez», agregó sobre las repetidas filtraciones, que crean tensiones en la Santa Sede y debilitan indirectamente la posición del Pontífice.

Por otra parte, amigos de Paolo Gabriele se reunieron en la plaza de San Pedro para defender al mayordomo papal.

«No es un cuervo sino una paloma», dijeron sus allegados, en referencia al modo en que se denomina a los espías del Vaticano.

Los amigos de Gabriele llegaron a primera hora de la mañana acompañados de un sacerdote y una monja que blandían globos de color verde y blanco, «el color de la esperanza y la pureza», explicaron.

«Conocemos a Paolo desde hace años. Sabemos que es una persona honesta y buena. Estamos aquí para rezar por él, por la Iglesia y por el Papa», explicó Paola Desiderio, una de las promotoras de la iniciativa solidaria.

Agencias Reuters, AFP y ANSA,

y Ámbito Financiero

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