17 de septiembre 2012 - 00:00

Nuevamente es de día para un trío

Nuevamente es de día para un trío
«Daylight again» Crosby Stills & Nash. Rhino 42014.

En 1982, ya bastante lejos de los tiempos legendarios del festival de Woodstock, Stephens Stills volvió a convocar a sus dos viejos camaradas de aventuras hippies, Graham Nash y David Crosby, para volver al estudio a grabar nuevas canciones. El trío, considerado el primer supergrupo de la historia del rock (incluía miembros de tres bandas esenciales de la década de 1960, The Byrds, The Hollies y Buffalo Springfield) ya no estaba tan vigente, y sus sonidos, mezcla de country y rock & roll, no estaban precisamente a la orden del día. Para colmo Crosby estaba sumergido en los peores excesos de todo tipo de sustancias tóxicas, al punto que pasó buena parte de las sesiones de grabación colgado en su nube de humo, lo que provocó que Stills tuviera que convocar a Art Garfunkel para poder terminar uno de los temas.

Con todo en su contra, este muy buen disco, «Daylight again» fue entendiblemente subestimado cuando apareció, aunque algunos de sus temas lograron un buen resultado en los charts y con el paso del tiempo se convirtieron en clásicos del repertorio del trío. Reeditado a 30 años de su edición original, «Daylight again» sorprende por su fuerza rockera -la banda de apoyo incluía a algunos miembros de los Eagles- y la calidad de algunas canciones que están entre lo mejor de Crosby Stills & Nash, empezando por el antológico «Southern Cross» y el tema de Nash «Wasted on the way», que justamente hablaba de las cosas que le estaban pasando a su amigo Crosby, igual que a buena parte de la generación de Woodstock. Pero incluso Crosby se luce con uno de los mejores tracks del disco, «Delta», y en general «Daylight Again» muestra toda la fuerza creativa de estos hippies.

Diego Curubeto

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