Caracas - Venezuela cerró 2009 con un retroceso del PBI del 2,9% y una inflación del 25,1%, la más alta de la región. El quinto exportador de petróleo también atraviesa una importante crisis energética que ha obligado a implantar impopulares restricciones de agua y electricidad. Si sumamos la reciente devaluación del bolívar, que vale un 45% menos tras el ajuste, Venezuela se coloca en una situación de seria estanflación (inflación y recesión).
«El Gobierno ha basado el crecimiento económico en el gasto público y social. Los problemas empiezan cuando caen los ingresos petroleros, y las autoridades incurren en déficit fiscal para mantener su cuenta corriente», explica el ex director del Banco Central (BCV), Domingo Maza Zabala. Es lo que Hugo Chávez llamó el «socialismo petrolero», un modelo basado en una agresiva intervención estatal, donde el sector privado fue desmantelado y el sector público creció desde los 900.000 empleados hasta los 2,3 millones. «La actividad económica para este año también será negativa, entre un 2% y un 3%. El Gobierno confía en que el precio del petróleo mejore, pero tendrá que cotizar por encima de los 85 dólares (¡o unos ingresos de 75.000 millones de dólares!) para evitar cerrar en negativo», estima Maza Zabala.
Venezuela dice que exporta 3,1 millones de barriles de petróleo diarios, aunque la OPEP y Estados Unidos reducen la cifra hasta 2,6 millones. La canasta de crudos venezolana cotiza a 72 dólares, con un promedio anual de 57,02. Un nivel de ingresos suficiente, pero el barco hace agua por varios motivos:
Regalos a terceros. Según el partido opositor Primero Justicia, Chávez ha regalado cerca de 53.135 millones de dólares entre 2005 y 2009, con compra de deuda y financiación para 38 países. Los más beneficiados: Cuba, la Argentina, Nicaragua y Ecuador.
Caída de la inversión. La inseguridad jurídica y personal y las expropiaciones de tierras, fincas y empresas ahuyentan la inversión. En 2008, cayó un 2,4%, y en 2009 un 7,6%, hasta los 3.900 millones de dólares. Pese al irrisorio precio de la nafta o de la electricidad, la inversión extranjera directa no confía en su socialismo. En 1998 era de 6.202 millones y en 2008 se ubicó en 1.716 millones, un 72% menos.
Menos producción, más importación. En 1993, el país se autoabastecía de carne, café y leche. El presidente de la asociación de ganaderos, Gustavo Adolfo Spósito, señala que en 2009 se importaron 17 de cada 20 kilos consumidos. Lo mismo ocurre con el arroz y el maíz. Hace diez años, Venezuela era un modesto exportador de café.
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