Desde la base aérea de MacDill de Tampa (Florida), sede del Comando Central, responsable de las operaciones militares en Medio Oriente, Obama dijo que el combate contra el EI en Irak y Siria tampoco será responsabilidad única de su EE.UU. y se respaldará en la coalición de 30 países.
Frente a centenares de soldados afirmó que el EI no supone un peligro inminente, pero que "si lo dejamos operar podría suponer una gran amenaza para EE.UU.", agregó.
Obama, que previamente se había reunido con el jefe del Comando Central, el general de Ejército Lloyd Austin, y otros jefes militares, dijo que las tropas estadounidenses "no tienen y no tendrán" un rol de combate.
Los comentarios se dieron un día después de que el jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Martin Dempsey, provocara polémica al asegurar que se podrían dar situaciones en la compleja guerra contra el EI en las que "recomendaría" al presidente que fuerzas especiales acompañaran a los soldados iraquíes en el terreno, como "asesores" o incluso para ataques puntuales.
Los cabecillas del EI "van a saber lo que ya saben los líderes de Al Qaeda, que nuestro alcance es extenso", dijo Obama.
El Estado Islámico consiguió controlar un vasto terreno entre Siria e Irak aprovechando la guerra civil siria y las rencillas sectarias entre sunitas y chiitas en Irak.
Obama actúa bajo presión: según una encuesta publicada por The New York Times y la cadena CBS, su nivel de aprobación cayó por debajo del 40%, mientras que un 50% directamente rechaza su labor al frente de la Casa Blanca. Mientras, los republicanos ganan terreno a los demócratas de cara a las elecciones legislativas de noviembre.
El secretario de Estado, John Kerry, también desestimó comparaciones entre los actuales esfuerzos militares contra el EI y pasadas acciones en Irak.
"Esta no es la Guerra del Golfo en 1991. No es la guerra de Irak en 2003", dijo ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado. Allí destacó que esta vez no habrá tropas terrestres estadounidenses involucradas en los combates.
En tanto, la Cámara de Representantes aprobó ayer, por 273 votos a favor y 156 en contra, una enmienda que amplía la autoridad del Pentágono para entrenar y armar a los rebeldes sirios en la lucha contra el EI.
| Agencias EFE y DPA, y Ámbito Financiero |

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