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Obama, duro con los palestinos: “La paz no vendrá de la ONU”
El presidente de EE.UU., Barack Obama (arriba), y su colega de Brasil, Dilma Rousseff (izquierda), expusieron ayer puntos de vista divergentes en torno de la independencia palestina en la Asamblea General de la ONU: el primero dijo que debe surgir de negociaciones y la segunda la defendió con energía. El líder palestino Mahmud Abás (abajo) realiza una apuesta fuerte.
La sesión inaugural de la Asamblea estuvo dominada por el tema palestino. «Estoy convencido de que no hay un atajo al camino que lleve al final del conflicto, que ya dura décadas. La paz es un trabajo duro y no llegará a través de comunicados y resoluciones en la ONU; si fuera así de fácil, ya lo habríamos hecho», remarcó Obama a su turno.
«En última instancia, son los israelíes y palestinos los que tienen que vivir juntos y a la larga, son ellos y no nosotros quienes deben alcanzar acuerdos sobre las cuestiones que los dividen», expresó.
Pedido
La Autoridad Palestina (AP) presentará mañana ante el Consejo de Seguridad de la ONU el pedido de membresía plena de su país. En ese cuerpo necesita el voto afirmativo de 9 países sobre 15 integrantes, y que ninguna de las sillas permanentes (Rusia, China, EE.UU., Reino Unido y Francia) utilice el poder de veto. La Casa Blanca ya anunció que lo hará valer, lo que supone un alto costo para un mandatario como Obama que, en su discurso de hace un año en la ONU, bregó por un reconocimiento de Palestina en 2011.
En Israel, cuyo Gobierno afronta el desafío palestino en clara minoría, el discurso de Obama generó entusiasmo. Por ejemplo, la versión online del diario más vendido en Israel, Yediot Ahronot, habló del «discurso más proisraelí» del presidente estadounidense.
Netanyahu, que se reunió con Obama poco después de que éste hablara, agradeció sus palabras y consideró que la postura de Washington muestra «la profunda amistad» de ambos países, a lo que el norteamericano respondió con la alusión a los «lazos inquebrantables». El primer ministro israelí no pudo atender al discurso de Obama porque se encontraba en una reunión con el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, en un intento por convencerlo de que vote contra el proyecto palestino en el Consejo de Seguridad. De hecho, es probable que Bogotá no apoye la causa palestina en esta instancia, similar postura que tendría México, todo un contraste con lo anticipado por casi todo el resto de América Latina.
Debut
Dilma Rousseff, que habló en nombre de Brasil, se transformó en la primera mujer en abrir una Asamblea General de la ONU, y utilizó esa tribuna para un encendido discurso. «Ha llegado el momento de tener representada a Palestina a pleno título» en la ONU, enfatizó Rousseff. En similar tono se expresó pocas horas más tarde Cristina de Kirchner (ver página 3), así como los presidentes de Paraguay, Fernando Lugo, y Honduras, Porfirio Lobo. Se sabe, además, que el bloque chavista apoya en pleno la causa palestina.
Lo que está formalmente en juego es el reconocimiento de Palestina como Estado según las fronteras previas a la Guerra de los Seis Días de 1967, ocasión que supuso la ocupación israelí de los territorios de Gaza y Cisjordania. Una alternativa, dada la oposición de EE.UU. y, probablemente, Reino Unido en el Consejo, es que la Asamblea trate el tema y otorgue al país árabe, por una mayoría de dos tercios, el estatus de «observador». La estrategia palestina sería aguardar días o semanas para esa instancia.
Más allá de la categoría legal, la jugada de Abás, que ayer fue ratificada por su delegación, podría poner negro sobre blanco el mayoritario apoyo internacional a la independencia palestina, amén de que haría pagar a Obama un costo simbólico. Hacia el tramo final del mandato del demócrata en la Casa Blanca, éste no habría conseguido ningún avance sustantivo en el conflicto de Medio Oriente, pese a su prédica histórica, y ante ello, podría verse forzado a presionar para que Israel conceda algo en concreto de cara a la empantanada negociación.
Los críticos de la Autoridad Palestina estiman que su apuesta puede encender los ánimos de su población, y podría impulsar a los terroristas a actuar. Por ello las medidas de seguridad del Ejército israelí se incrementaron en los últimos días, en la medida en que recrudecieron los choques en Cisjordania entre colonos judíos y pobladores árabes.
Desde los territorios palestinos, las palabras de Obama fueron criticadas. «Obama no parece tener prisa en alcanzar una solución a este conflicto cuando dice que no hay un atajo para alcanzar una solución», dijo Mustafá Barguti, líder de la Iniciativa Nacional Palestina.
Representantes de la organización terrorista Hamás, que rige en Gaza, también apuntaron al jefe de la Casa Blanca.
Europa, por su parte, también se muestra dividida. Alemania se plegó a la postura estadounidense, en boca del ministro de Relaciones Exteriores, Guido Westerwelle, mientras que el presidente francés, Nicolas Sarkozy, abogó porque la ONU garantice a los palestinos el estatus de Estado observador y que se reanude de inmediato la negociación con Israel. España encabeza la ofensiva europea para votar a favor de la membresía plena.
Agencias AFP, EFE, ANSA, DPA y Reuters, y Ámbito Financiero


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