31 de octubre 2013 - 00:00

Obama, el hombre que parece nunca saber nada

Obama, el hombre que parece nunca saber nada
Washington - Un "presidente espectador": Barack Obama corre el riesgo de quedar en la historia como el hombre que pasó de ser supuestamente el más poderoso de la Tierra a uno que no controla lo que sucede a su alrededor tras haber pasado cinco años en la Casa Blanca. Por lo pronto, para la revista Forbes fue destronado por el ruso Vladímir Putin en el ránking de los líderes más poderosos.

Un líder mundial a quien nadie le dice que Estados Unidos está espiando a sus aliados. O bien que la página web del "Obamacare", la reforma sanitaria que se convirtió en el principal logro de su primera presidencia, tiene fallas sorprendentes desde su debut.

Las críticas, en estas horas, llueven sobre la Casa Blanca desde una y otra parte del tablero político. Demasiados "no sabía", demasiadas admisiones de ignorancia, escribió The New York Times. Hasta el punto de levantar sospechas de que las cosas no fueron realmente así.

"¿Cómo es que Obama no sabía sobre los líderes espiados? Y si sabía, ¿cómo pensaba que la historia no iba a salir a la luz?", escribió The Washington Post, que habló de una "situación caótica" dentro de la administración.

Un riesgo es que los colaboradores del presidente, que hoy cierran filas en torno a él, puedan ser un día acusados de haber engañado a la opinión pública. Por lo demás, como subrayan muchos analistas, la negación fue la misma estrategia que el inquilino de la Casa Blanca adoptó en el caso del ataque al consulado libio de Bengasi o en el escándalo sobre los controles del fisco a los adversarios políticos.

La estrategia hasta ahora funcionó. Pero las polémicas sobre el espionaje y el mal funcionamiento del "Obamacare" pueden eclipsar su agenda, dijo The Wall Street Journal.

Superada la parálisis del cierre del Gobierno y la del techo de la deuda, Obama quería acelerar con la reforma migratoria y la agrícola. Además, pretendía cambiar las normas sobre las armas de fuego y dar al país un horizonte fiscal de mediano y largo plazo. Todo ello podría quedar en nada por la llamada "maldición del segundo mandato", recuerdan observadores. La misma maldición que cayó sobre Ronald Reagan con el escándalo Irán-Contras; sobre Bill Clinton con el affaire con Monica Lewinsky, y sobre George W.Bush con el desastre anunciado del huracán Katrina.

"Está claro que ante cualquier mala noticia para el Gobierno, la excusa es que el presidente no sabía", atacan los republicanos.

Pero las críticas llegan también del frente demócrata. "Sorprende muchos que personas de alto nivel no estén al tanto de ciertas cosas", afirmó un exconsejero de Clinton. Y la presidenta de la Comisión de Inteligencia del Senado, Dianne Feinstein, se preguntó: "¿El presidente no estaba informado? Entonces tenemos un gran problema".

Agencia ANSA

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