17 de marzo 2009 - 00:00

Obama: “Estoy indignado con pago de bonos de AIG”

Obama y su secretario del Tesoro, Timothy Geithner. Hablaron de «escándalo» por los bonos en una compañía en la que se encontró un «desastre financiero».
Obama y su secretario del Tesoro, Timothy Geithner. Hablaron de «escándalo» por los bonos en una compañía en la que se encontró un «desastre financiero».
 Washington - El presidente Barack Obama manifestó ayer su indignación por los altos bonos pagados a los principales ejecutivos de la aseguradora AIG y ordenó a su secretario del Tesoro hacer todo lo legalmente posible para impedirlos.
AIG estuvo sobreviviendo gracias al dinero de los contribuyentes, al haber recibido un rescate estatal de hasta u$s 180.000 millones. Y actualmente está pagando u$s 165 millones de bonos. «Ésta es una corporación que se encontró con el desastre financiero debido a la imprudencia y la codicia», comentó Obama. «Bajo estas circunstancias, es difícil entender cómo los operadores de derivados en AIG garantizaron los bonos, mucho menos de los 165 millones de dólares en pagos extras. Estoy indignado», agregó en la Casa Blanca.
Obligación
«¿Cómo ellos justifican este escándalo ante los contribuyentes que están manteniendo a la compañía a flote?», añadió. Es por eso que Obama pidió a su secretario del Tesoro, Timothy Geithner, buscar «toda vía legal» para evitar los bonos.
El presidente y consejero delegado de AIG, Edward Liddy, explicó en una carta a Geithner que la aseguradora estaba obligada a completar los pagos de 2008 retenidos a los empleados, pero que acordó reestructurar su sistema para los bonos en el futuro.
Sin embargo, Obama sostuvo que una reforma completa de la regulación financiera es vital para asegurar que esto no vuelva a ocurrir. En ese sentido, aseguró que el Gobierno necesita «algún tipo de mecanismo de resolución para tratar con instituciones financieras en problemas, para que tengamos más competencias para proteger a los contribuyentes estadounidenses y a nuestro sistema financiero en casos como éste». Tras detenerse para toser, Obama dijo que estaba «atragantado por la rabia».
«No tememos todas las atribuciones reguladoras que necesitamos. Y esto es algo en lo que espero trabajar con el Congreso para enfrentarlo en las próximas semanas o meses», añadió.
Por su parte, el también demócrata Barney Frank, que preside el Comité de Servicios Financieros en la Cámara de Representantes, indicó ayer que ahora sería el momento para despedir a algunos empleados de AIG.
En medio del creciente escándalo por los u$s 165 millones en bonos que pagó AIG a algunos de sus empleados, Frank comentó que los ejecutivos de la firma «pueden tener el derecho a sus bonos, pero a conservar sus empleos eternamente».
«El Gobierno federal ahora es el dueño de un 80 por ciento de AIG»
, recalcó Frank.
Agencia Reuters

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