En Jerusalén se entrevistó con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien se niega a resignarse al acuerdo histórico firmado el 14 de julio entre EE.UU., Rusia, China, Reino Unido, Francia y Alemania con Teherán.
Netanyahu y Carter se saludaron con un largo apretón de manos antes de comenzar las conversaciones, sin hacer ninguna declaración a la prensa.
A su llegada a Jordania, el secretario de Defensa habló sobre el encuentro y subrayó que Estados Unidos e Israel "tienen un compromiso para contrarrestar la influencia perniciosa de Irán en la región". Sin embargo, admitió que el primer ministro "dijo claramente que está en desacuerdo con nosotros respecto del acuerdo sobre el nuclear iraní. "Pero los amigos pueden estar en desacuerdo", sentenció.
Netanyahu, por su parte, dijo, horas después en una conferencia de prensa junto al premier italiano, Matteo Renzi, que transmitió a Carter su más tajante oposición al acuerdo nuclear y aseguró que éste pone a su país y a la comunidad internacional frente a "graves amenazas".
"Esto es más dinero para la Guardia Revolucionaria iraní, más dinero para las fuerzas Quds, a Hizbulá, a Hamás, a la Yihad Islámica, al terrorismo que apoya en Libia, a las milicias chiitas en Irak y a los hutíes en Yemen", amplió, en referencia al involucracmiento regional de la teocracia persa. Asimismo, insistió: "Este mal acuerdo es un error histórico".
Carter tiene previsto trasladarse hoy a Arabia Saudita, punto final de su gira, para tranquilizar a un importante aliado de Washington.
Según observadores, una posible reacción de Arabia Saudita al acuerdo que su mayor enemigo Irán firmó con potencias mundiales es acelerar sus propios planes nucleares, creando una infraestructura atómica que, algún día, podría decidir usar en armas.
Hasta ahora su respuesta fueron elogios públicos sobre el pacto, sumados a condenas tras bastidores, una reacción que sigue a un enfoque más agresivo a Irán evidente en su guerra contra los aliados de Teherán en Yemen y más ayuda a los rebeldes sirios.
Ayer en Jordania, Carter volcó la atención a un objetivo en común de su Gobierno y las monarquías jordanas y saudita, el Estado Islámico (EI). "Trabajaremos con Israel y los otros socios en la región para contrarrestar el peligro proveniente de Irán, como lo hacemos contra la organización EI", dijo.
| Agencias AFP, EFE, DPA, ANSA y Reuters |


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