8 de enero 2010 - 00:00

Obama: ‘‘Reforzaré la seguridad sin sacrificar las libertades’’

El golpeado Barack Obama debió ayer volver a referirse a la crisis desatada por el atentado fallido de Navidad. Ordenó reforzar la eficiencia en la ponderación de la información de inteligencia.
El golpeado Barack Obama debió ayer volver a referirse a la crisis desatada por el atentado fallido de Navidad. Ordenó reforzar la eficiencia en la ponderación de la información de inteligencia.
Washington - El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, asumió ayer la «responsabilidad» de los errores de inteligencia que no consiguieron evitar el atentado frustrado del 25 de diciembre pasado y anunció más medidas preventivas, aunque subrayó que no será a costa de sacrificar los «valores que apreciamos».

«Vamos a reforzar nuestras defensas, pero no sucumbiremos a una mentalidad de sitio que sacrifique la sociedad abierta y las libertades y valores que apreciamos», aseveró Obama en una alocución nacional. Sus palabras coincidieron con la difusión de los primeros informes sobre los fallos «sistémicos» que permitieron que el joven nigeriano Umar Faruk Abdulmutalab intentara detonar una bomba a bordo de un avión que se dirigía a Detroit.

En una entrevista con el diario USA Today, el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, James Jones, había asegurado que el texto que el presidente iba a repasar durante su mensaje contenía conclusiones «impactantes», pero el anuncio de Obama incluyó pocas novedades.

Tras conocer los documentos preliminares, el demócrata volvió a apuntar contra las agencias de inteligencia. «El Gobierno estadounidense contaba con información para potencialmente destapar este complot y desmantelar el ataque. Más que un fallo de recopilar o compartir datos de inteligencia, fue un fallo de conectar y comprender la inteligencia que ya teníamos», señaló.

En cambio, indicó que ordenó «cuatro pasos» para fortalecer el sistema de seguridad. El mandatario afirmó que los encargados de seguir las informaciones recolectadas por los servicios de inteligencia deberán presentar informes, y que los espías deberán cubrir las pistas «hasta que los complots sean desbaratados».

En tercer lugar, solicitó compartir más rápidamente las investigaciones porque, afirmó, «no podemos quedarnos sentados sobre información que puede proteger» a los estadounidenses. Finalmente, el presidente ordenó una revisión de «los procesos y criterios» para la emisión de visas.

«Estas reformas mejorarán la capacidad de la comunidad de inteligencia de recopilar, compartir, integrar, analizar y actuar sobre información de manera rápida y efectiva», sostuvo. El mandatario evitó señalar con el dedo a los responsables de las fallas, asegurando que se trató de un problema «sistémico» más que individual. Destacó en este sentido que está «menos interesado en echar culpas que en aprender de los errores y corregirlos», y dijo que, en su calidad de presidente, en última instancia los fallos son su «responsabilidad».

En una respuesta indirecta a las críticas de la oposición por su manera de abordar la amenaza terrorista, Obama reiteró que el país está «en guerra» contra la red terrorista Al Qaeda y que su Gobierno hará «lo que sea necesario» para derrotar a los extremistas, aunque a la vez envió un mensaje apaciguador al mundo musulmán frente a las acciones que su Gobierno adoptará para combatir a terroristas.

«Sabemos que la gran mayoría de los musulmanes rechaza a Al Qaeda, pero está claro que Al Qaeda busca cada vez más reclutar a individuos sin afiliaciones terroristas conocidas, no sólo en Cercano Oriente, sino también en África y en otros países», indicó. «Por eso ordené a mi equipo de seguridad nacional que desarrolle una estrategia dirigida a los desafíos que suponen los reclutas solitarios», continuó.

«Y por eso tenemos que comunicarles claramente a los musulmanes de todo el mundo que Al Qaeda no ofrece nada salvo una visión quebrada de miseria y muerte, incluida la muerte de otros musulmanes, mientras que Estados Unidos está junto a aquellos que buscan la justicia y el progreso», concluyó.

El horario del mensaje se postergó en dos oportunidades y finalmente se concretó poco después de las 16.30, hora de Washington. Según el vocero de la Casa Blanca, Robert

Gibbs, la demora se debió al proceso de «desclasificación» de la información contenida en el documento
.

Agencias DPA y AFP

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