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Obtuvo u$s 16.000 M y al otro día se casó
Mark Zuckerberg subió a su perfil de Facebook una foto de su boda, junto a su novia, a quien conoció en la Universidad de Harvard.
La boda fue anunciada, como no podía ser de otra manera, en su página de Facebook, con una fotografía de la pareja, y en menos de una hora 200.000 personas tocaron en la opción de «me gusta». Luego de la celebración, el empresario actualizó su estatus personal, que pasó de «soltero» a «casado». Sin embargo, Zuckerberg, que cuenta con una fortuna de u$s 19.000 millones (unos 15.000 millones de euros), es tremendamente cuidadoso con su vida privada. Precisamente el hombre que llevó a muchos a contar más de lo que nunca pensaron sobre sí mismos es un experto en mantener su intimidad fuera del alcance de la opinión pública.
Zuckerberg, de 28 años, y Chan, de 27, que se conocieron hace nueve en la Universidad de Harvard, se casaron en una pequeña ceremonia en el jardín de su casa en Palo Alto (California). Chan se graduó en la Facultad de Medicina de la Universidad de California (San Francisco) el pasado lunes, el mismo día que el multimillonario Zuckerberg cumplió 28.
El silencio en torno a la vida privada del fundador de Facebook también podría estar relacionado con su falta de espectacularidad. Desde que creó Facebook, la red social se convirtió en el epicentro de su vida. Y su relación con Chan se remonta a 2003, cuando según el libro «The Facebook Effect» se conocieron en la cola del baño de una fiesta de Harvard. Además, Zuckerberg no protagoniza excesos propios de algunos multimillonarios: ni fiestas salvajes ni romances con modelos. Hasta hace un año vivió de alquiler, antes de comprar una casa en Palo Alto, lugar de residencia de muchas de las grandes figuras de Silicon Valley, como el fallecido cofundador de Apple Steve Jobs. Teniendo en cuenta que se trata de uno de los hombres más ricos del mundo, la residencia de cinco dormitorios y un valor de u$s 7 millones no es especialmente ostentosa. Ni siquiera las dos ocasiones en que un fallo de software permitió ver algunas de sus fotos privadas sacaron a la luz nada escandaloso. En algunas aparecía bromeando con amigos; en otras, del brazo con Priscilla, nada comparado con las embarazosas imágenes que algunos de los usuarios de Facebook cuelgan en sus perfiles.
La imagen que más interés despertó fue aquella en la que Zuckerberg sujetaba una gallina muerta en la mano. Pero poco después se conoció la historia que se escondía detrás: Zuckerberg se plantea cada año un reto. Y si bien en una ocasión fue aprender algo de chino, esa vez el objetivo a cumplir era comer únicamente la carne de animales que él mismo hubiera matado.
Agencias EFE, DPA y ANSA


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