21 de junio 2013 - 00:23

Olivos ya definió las principales cabezas de lista

Agustín Rossi
Agustín Rossi
La aparición ayer de Jorge Obeid, ingresando junto a Cristina de Kirchner al palco del acto por el Día de la Bandera, fue la primera señal de oficialización en público de algún candidato a encabezar listas por el oficialismo, esta vez en Santa Fe. Esa señal destapó, además, la aprobación de otros nombres que ya han sido avalados por la mesa chica que atiende el cierre de las listas nacionales, en donde pesa fuerte Carlos Zannini y filtra todo Juan Carlos Mazzón. La salida de Agustín Rossi de esa competencia terminó de afirmar a Obeid al frente de la lista, en la que será acompañado por el vicerrector de la Universidad de Rosario, Eduardo Seminara. El puesto de la dama, que para algunos dependía de una negociación frustrada con María Eugenia Bielsa, puede ir para Josefina González, una activista en defensa de los derechos humanos que logró ayer un aparte con la Presidente en su visita a Rosario.

Cuando faltan menos de 36 horas para el cierre de candidaturas, Olivos habilitó otros nombres en distritos importantes donde el oficialismo tiene peleas duras con la oposición: 

  • En la provincia de Buenos Aires, la cabeza de la lista queda para el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde. En esa tira la idea del kirchnerismo es anotar por lo menos a cinco intendentes, una manera de aferrarse al peronismo que gobierna en esos niveles y dejar el resto de los puestos a estrellas del bloque que no pueden quedar fuera, como Carlos Cuto Moreno, Carlos Kunkel o Luis Francisco Cicogna, de La Matanza. Las damas que reeligen seguramente son Diana Conti, Juliana Di Tullio (hoy jefa del bloque desde la salida de Rossi) y María Teresa García. Terminan mandato, con menos chance de repetir, Dulce de Granados y Mabel Müller.

  • El formato de esta decisión se explica por la estrategia de Olivos de privilegiar a postulantes de probada lealtad, aunque eso implique sacrificar votos o alianzas con sectores del peronismo provincial que aspiran a la sucesión del kirchnerismo, como el sciolismo y el massismo.

  • El lanzamiento de Sergio Massa como candidato por fuera del Frente para la Victoria expone al kirchnerismo a una competencia en la que puede perder el apoyo de votos peronistas, y responde no sólo a la gravitación del candidato, que superó el punto de no retorno, sino a esa estrategia del oficialismo de no darle cabida en su proyecto. El sciolismo, con menos chance e interés de buscar la sucesión del kirchnerismo por fuera del espacio que creó Daniel Scioli junto a los Kirchner, acercó posiciones con Olivos en las últimas horas. Prueba de eso fue la presencia, el miércoles por la tarde, de Cristina Álvarez Rodríguez en la junta electoral del Frente para la Victoria que recibe las listas en La Plata para participar, como presidente pro témpore del PJ provincial, de reuniones con apoderados de las que no gozaría si su jefe tuviera algún juego aparte.

  • En Mendoza, el kirchnerismo presentará una lista también municipalista encabezada por el intendente de Guaymallén, Alejandro Abraham, y el sanrafaelino Omar Félix, quien reelige en la banca.  

  • Salta también ya tiene número puesto en la cabeza de la lista de candidatos a diputados nacionales: será el excamarista Rodolfo Urtubey, hermano del gobernador Juan Manuel y del empresario José.

  • En Chubut se confirma al ministro de Agricultura, Norberto Yauhar. En el resto de las provincias, en las que el peronismo cree tener elecciones menos comprometidas para asegurarse la mayoría de votos el 27 de octubre, los nombres seguían siendo discutidos ayer y se conocerán la medianoche de mañana en cada uno de los distritos. Para Tucumán es número puesto en la cabeza de la lista Stella Maris Córdona, quien busca reelegir. 

  • Para Córdoba, otro distrito difícil, el kirchnerismo llevará dos listas encabezadas por mujeres. Una, formal del Frente para la Victoria, la encabezará la exrectora de la universidad nacional Carolina Scotto. Otra, en ventanilla auxiliar, lleva a Olga Riutort, exesposa de José Manuel de la Sota.

    En el resto de las formaciones el panorama parecía anoche más tranquilo, salvo en algunos arrabales del peronismo en donde golpeó fuerte la decisión de Massa de competir en una lista en la que anotará al intendente Darío Giustozzi y a Felipe Solá. Este intendente, que estuvo en actos con Cristina de Kirchner hace un mes, parecía no aparecer en ningún escenario ganador hace tres meses, pero creció hasta este lanzamiento que presume de ganador. Massa ha tenido cargos de relevancia (ANSES, Jefatura de Gabinete, intendencia de Tigre) y ha buscado cosechar con éxito entre heridos del kirchnerismo a quienes se les cerró el camino y entre quienes entienden que hay un fin de ciclo. Se ha apoyado en sectores del peronismo blanco del conurbano norte de la provincia, en donde tienen votos el macrismo y el denarvaísmo y evoca, hasta en el nombre de la agrupación que anotó, Frente Renovador, al cafierismo histórico (Antonio Cafiero usó ese lema para ganar la gobernación en 1987). Ofrece un cambio de estilo más que un programa, salvo en sistema de decisiones, que tiene el mismo hermetismo que el del oficialismo hoy o el que ejercía Eduardo Duhalde en el cierre de las listas, cuyos integrantes se enterarán por los diarios si fueron elegidos.


  • La decisión de lanzarse la tomó una vez que tuvo una prueba de su fuerza: el kirchnerismo no se animó a lanzar un nombre en la cabeza de lista en Buenos Aires hasta que él no moviese. Allí comenzó a dejar de ser punto - para usar la jerga timbera - para ser banca.

    En este ciclo de estrategia sobre la base de las encuestas, la salida de Massa parece una amenaza a votos que el kirchnerismo y el denarvaísmo creían asegurados en estas elecciones.

    Ayer, Francisco de Narváez se encerró en un hotel de la Capital Federal para una evaluación de daños y para terminar los hilvanes en las listas nacional y de legisladores bonaerenses, donde incorpora a algunos sindicalistas del moyanismo como Omar Plaini y quizá la migrante Claudia Rucci, que supo estar hasta ahora con el "Momo" Venegas, que se quedó en Capital sin el candidato mágico a senador, Roberto Lavagna. Hugo Moyano no ofreció ningún producto interesante para la lista de diputados nacionales, pero se esmeraba anoche por poner concejales en varios distritos. En la lista de diputados, además del reelegible Solá, tiene un lugar Alfredo Atanasof, un recurso inagotable para el denarvaísmo para operar picardías y perversidades en el cierre de las listas, como ocurrió en 2009, cuando los apoderados de De Narváez incumplieron compromisos con macristas que se quedaron afuera.

    Este caso del exministro kirchnerista es un memento mori para quienes urden sus esperanzas sobre la base de las encuestas de opinión. Hace tres meses, el Gobierno y el macrismo se estremecieron al conocer una encuesta en la que Lavagna tenía una intención de votos de 25 puntos en la Capital Federal, que superaba a Gabriela Michetti. Esa constancia desanimó desde ya al kirchnerismo y a algunos protocandidatos como Carlos Tomada; por eso, ese partido se consuela con un lista que llevará de nuevo a Daniel Filmus y a Juan Cabandié como diputado. Al macrismo lo embaló en un frenesí de negociaciones que no llevó a nada. Esa estrella que encandilaba avisó que no competirá. Algo parecido le pasó antes a Julio Cobos, que caminaba por el mundo en 2010 con la banda presidencial ya puesta, porque las encuestas lo señalaban como el predilecto de la burguesía. En 2011 no pudo ni anotarse en las PASO.

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