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Once: Tribunal prohibió la televisación de audiencias
Héctor Masnattav
La disposición del Tribunal fue luego de tener en cuenta lo dictaminado por el fiscal del juicio Fernando Arrigo en cuanto a que la televisación del juicio podría dar lugar a nulidades y afectación de la prueba en el debate.
Este criterio no es nuevo ya que se utilizó hace casi dos décadas en Catamarca cuando se juzgó a los acusados por la muerte de María Soledad Morales. En esa oportunidad se autorizó la televisación de las audiencias, pero ante una apelación, el Tribunal Supremo de esa provincia lo prohibió con el mismo argumento de que de esa manera los testigos podrían concertar sus declaraciones al conocer por adelantado otras testimoniales previas. En apoyo de esa posición mocionó el fallecido exjuez de la Superma Corte de Justicia Héctor Masnatta, en una columna publicada por este diario y que el Tribunal citó como antecedente cuando resolvió prohibir la televisación.
Si bien el Tribunal consideró que era beneficioso para los imputados y la sociedad el hecho que se televisara el debate que comenzó hace pocas semanas, los jueces consideraron que la oposición fiscal resulta determinante y en función de ello ordenaron no televisar más a partir de ahora el debate.
Los jueces Jorge Gorini, Rodrigo Giménez Uriburu, y Jorge Tassara lo dispusieron más allá de valorar la importancia de publicidad en juicio y que ello resulta una garantía de control del juicio que tiene como imputados a 29 acusados, entre ellos los exsecretarios de transporte Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi; los empresarios Claudio Sergio y Mario Cirigliano y el motorman Marcos Antonio Córdoba.
Querella
No obstante, la querella a cargo del abogado Javier Moral anunció que apelará la decisión del Tribunal ante la Cámara Federal de Casación Penal.
En la jornada de hoy declaró personal de la exconcesionaria TBA la cual tenía a su cargo la explotación del servicio, y quienes en su mayoría se negaron a declarar por lo que el Tribunal dispuso la lectura de las indagatorias que brindaron en instrucción.
En cambio, quien sí prestó declaración fue la exdirectora de TBA Laura Ballestero, quien relató que su hija Romina viajaba en el tren que se accidentó en Once en el andén 2 el 22 de febrero de 2012, y que tras el accidente "fue asistida en la guardia del hospital".
"Con esto quiero decir que como integrante del directorio de TBA si hubiéramos tenido la más mínima sospecha de que viajar en tren representaba un riesgo para las personas, no hubiera permitido jamás que mi hija viajara en él y hubiera renunciado a mi cargo", aseguró.
Según Ballestero, no integró "ninguna de las sociedades que se nombran en esta causa" y aseguró que "no entiende" por qué se la acusa del hecho.

