18 de febrero 2014 - 00:00

Operación blindaje de PRO a ministro en apuros

Esteban Bullrich
Esteban Bullrich
Lo aseguran en el macrismo: es la primera vez que la oposición les da una estocada semejante, y abrirán por voluntad propia el recinto durante el receso, el próximo 26, para entregarse al debate y las duras críticas al ministro de Educación porteño, Esteban Bullrich. Tal vez por eso, ayer, el jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, dio letra al bloque en su primera reunión del año y con la nueva conformación tras las elecciones 2013. "Este año nos jugamos todo", les dijo el funcionario, sumergido en la campaña presidencial de Mauricio Macri y en la propia a reemplazarlo en la Ciudad de Buenos Aires. La oposición completa avaló el pedido de sesión extraordinaria que promovió, entre otros, el legislador Marcelo Ramal, del Partido Obrero, y cuentan con número para dar lugar al debate, ya que si todos los integrantes de los bloques rivales al PRO asisten, serán 32, contra los 28 del PRO.

La oposición viene fustigando a Bullrich por las quejas que generó al dejar a miles de niños sin vacantes en los establecimientos públicos y querer reparar la falta con una suerte de contenedores (ver Contratapa). Según funcionarios del Ministerio de Educación, la cartera gastó $ 24 millones en 41 "aulas modulares", es decir , cerca de $ 600 mil en cada una.

Como sea, la oposición que reclama la interpelación del ministro Bullrich no podrá avanzar más que en declamaciones y denuncias. El macrismo ya planifica un operativo para evitar que sus rivales consigan sancionar cualquier tipo de ley.

Por un lado el PRO, ahora conducido en la Legislatura porteña por Carmen Polledo, está dispuesto a bajar al recinto si no puede antes desalentar a algunos diputados opositores para que estén ausentes. El quórum requiere 31 diputados sentados. Si en cambio los bloques logran reunir el número necesario para sesionar, el PRO se quedará para amortiguar el debate o intentar que la sesión se levante. Pero la oposición no podrá votar leyes porque no tienen tratamiento en comisión, y para habilitar la votación sobre tablas la única manera es que reúna 40 votos que no tiene ni el macrismo le prestará. Bullrich estará así tranquilo de no tener que ir a dar explicaciones ante la Legislatura sobre cómo falló el sistema que impuso este año de inscripción on line al punto de darse casos de hermanos que fueron asignados a escuelas diferentes y alejadas, ni tampoco de cómo se decidió la compra de "aulas modulares" que son otro motivo de queja de los padres de los escolares. A menos que, como ocurrió en otras ocasiones, el macrismo arme una visita del ministro ante la Comisión de Educación y así frene el debate.

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