31 de marzo 2010 - 00:00

Oposición, más cerca ahora de PRO por los cuidacoches

Mauricio Macri participó ayer de un acto de homenaje a los combatientes de la guerra por la recuperación de las islas Malvinas, en la Plaza San Martín de la Ciudad de Buenos Aires.
Mauricio Macri participó ayer de un acto de homenaje a los combatientes de la guerra por la recuperación de las islas Malvinas, en la Plaza San Martín de la Ciudad de Buenos Aires.
Al final, la oposición terminó ayer coincidiendo (en algo) con el jefe de Gobierno porteño para quitar de las calles a los cuidacoches, al menos así como se presentan en la actualidad.

La propuesta de Mauricio Macri de prohibir esa actividad callejera no autorizada desató la crítica de sus adversarios políticos no bien se anunció. Pero bancadas del antimacrismo coinciden con la intención del jefe de Gobierno, al menos en lo que se refiere a quitar la presencia de cuidacoches que no estén autorizados -ya que el proyecto macrista incluye endurecer otras contravenciones también-. Con diferentes matices, la Coalición Cívica y el PJ proponen que se regule la actividad. Macri prefiere que desaparezca, aunque en el proyecto que envió exime de la prohibición a quienes cuenten con permiso para estar vigilando automóviles. Por cierto, ya es una contravención dentro del Código, pero el Gobierno porteño sostiene que rara vez los conductores hacen la denuncia y que si en cambio directamente se avanza en vetar, la Policía porteña podría detener a esos infractores.

«No sólo la persona que estaciona es víctima de los llamados trapitos, sino que tiene que ir 48 horas después a testimoniar para indicar que tal persona lo extorsionó pidiéndole dinero. Eso es algo que nadie hace y por eso se repite», explicó ayer ante las radios, el jefe de la Policía Metropolitana, Eugenio Burzaco.

El paquete de reformas al Contravencional porteño incluye otras iniciativas también, pero todas requerirán que el PRO cuente con votos de la oposición para lograrlas y en ese camino podría terminar conciliando con el bloque que responde a Elisa Carrió y que conduce Fernando Sánchez y por ahora también con el PJ que lidera Diego Kravetz. Ese legislador explicó ayer que su bloque «está absolutamente en contra de que algunos extorsionadores, disfrazados de cuidacoches, amedrenten a los vecinos de nuestra Ciudad exigiéndoles dinero o monedas de forma violenta. Nuestra propuesta es regularizar la actividad de los cuidacoches a partir de un registro que tendrá que realizar el Gobierno de la Ciudad y así poder asignarles zonas de trabajo para que puedan ejercer la actividad dentro de un marco regulatorio previamente estipulado».

Por su parte, la legisladora de la Coalición Cívica Adriana Montes sintonizó con que «si bien hay que cumplir con la norma establecida en el artículo 79 del Código Contravencional de la Ciudad de Buenos Aires, que sanciona a todo aquel que cuida coches de manera ilegal, también es necesario regular dicha actividad tratando de incluir en el sistema a todas aquellas personas que fueron excluidas del mercado laboral a partir de los años 90 y que sufren desde hace dos décadas pobreza y exclusión social».

Montes presentó un proyecto similar al que busca el PJ, para crear el Registro Único Obligatorio de Auxiliares de Estacionamiento Público de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, «con el fin de regular y ordenar la actividad en la Ciudad, como ya existe en varias ciudades del conurbano bonaerense».

En otras latitudes, como Uruguay, la actividad se encuentra registrada y quienes se dedican a controlar autos también están identificados.

Algunos de los requisitos que plantea la Coalición Cívica para integrar el registro de cuidacoches es la ciudadanía argentina y ser mayor de 18 años, además de «presentar anualmente certificado de reincidencia, formarse de manera adecuada para dicha función y tener residencia efectiva en la Ciudad de Buenos Aires o en la provincia con un período no menor a los dos años».

De esa manera, al PRO no le sería tan difícil conseguir los cinco votos que le faltan para aprobar la modificación al Código Contravencional, al menos si acepta las propuestas de la oposición en ese sentido, aunque no sean tan drásticas como la del jefe porteño, aunque en su proyecto aclara «prohibir la actividad de cuidacoches y limpiavidrios sin autorización legal».

El macrismo es primera minoría en el recinto con el bloque más numeroso, pero reúne a 26 legisladores de la totalidad de 60, de modo que le faltan cinco votos para llegar a los 31 que requiere la sanción de la reforma.

Pero, para el resto de las propuestas, como la que incluye hasta 20 días de arresto para manifestantes que porten palos, el debate aún no comenzó.

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