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Óptimas ventas en subastas recientes
«Figura anima», de Jorge Demirjian, óleo sobre tela de 146 x 114 cm., se vendió en $ 106.335 en la subasta del Banco Ciudad.
El mismo día, el remate del Banco Ciudad encontró su punto culminante en la «Figura anima « del reconocido Jorge Demirjian, óleo sobre tela de 146 x 114 cm. cuando se instaló en los $106.335 desde una base de $30.000. Otros lotes que tuvieron una brecha significativa entre base y precio final fueron: «Figuras», óleo sobre tela de 130x160 cm. de Mario Mollari, que con $25.000 de base subió a los $106.000, y «Ramona en escena», gofrado de Antonio Berni de 51 x37 cm.: de $20.000 a $70.900, continuando la serie las obras «Forma americana», óleo sobre tela de Perez Celis de 100 x 60 cm, con brecha de $18.000 a $64.980, y «Figura», de Santiago Cogorno, de $8.000 a $29.000. Leopoldo Presas con su «Minotauro y la luna», óleo sobre tela de 70 x 50 cm., pasó de $30.000 a $59.000.
La subasta de Azur, el miércoles 26, tuvo su punto de mayor atracción en las obras de Luis Felipe Noé, «Vista de águila», monumental óleo sobre tela de 133 x 325 cm. vendida en $336.000. Otras importantes cifras lograron «El viaje» de Romulo Macció, acrílico sobre tela de 59 x 69 cm. que encontró comprador a $168.000, y un cromoyeso del legendario Leónidas Gambartes, llamado también «Figuras», de 61 x81 cm. a $199.540. Otros lotes que despertaron similar interés y buena cotización final fueron la obra de Alfredo Gramajo Gutierrez, óleo sobre tabla vendido en $201.800, y el «Balcon» de Fortunato Lacámera que de una base de $80.000 pesos llegó a $200.800.
La buena noticia que traen tanto estas subastas, como las del 20 de Septiembre en Arroyo y Banco Ciudad, al igual que las de las últimas semanas, es que hay una tendencia positiva en el mercado del arte en cuanto al crecimiento de la inversión año a año, y que si bien no espectacular, sí es sostenida, tanto en la obra clásica como en la de los artistas emergentes. Se observa asimismo una paulatina incorporación de jóvenes artistas que se suman a los que habitualmente están los catálogos de los remates.
Visible es el aumento de la cantidad de compradores que crece en el país en las últimas dos décadas. Es opinión de los profesionales que el circuito comercial cambió su paradigma a partir de que irrumpiera en escena la web como vidriera y canal de ventas. Esto es claro indicador de que hay un crecimiento más que interesante en la actividad, y en la posibilidad de ver al arte en términos de inversión, tanto como refugio para inversores en épocas de inestabilidad como de una mezcla poco usual de inversión, placer y alimento para el espíritu.

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