15 de marzo 2011 - 00:00

Optimista, la prensa japonesa camina al filo del engaño

El panorama en la ciudad japonesa de Matsushima seguía siendo ayer desolador (arriba). Los medios de comunicación de ese país no reflejan, según los críticos, la profundidad del dolor de la población afectada por el terremoto (derecha).
El panorama en la ciudad japonesa de Matsushima seguía siendo ayer desolador (arriba). Los medios de comunicación de ese país no reflejan, según los críticos, la profundidad del dolor de la población afectada por el terremoto (derecha).
Tokio - Los medios japoneses se esfuerzan por no generar pánico con su cobertura del terremoto del viernes pasado y sus secuelas. Más que escenas de horror, llenan las páginas con historias de pequeños actos heroicos y con los destellos de esperanza que se vislumbran en medio del caos.

A diferencia de los medios occidentales, que advierten sobre el peligro de un segundo Chernobil, transmiten tranquilidad, en la medida en que es posible. Probablemente no se trata tanto de ocultar la realidad, visible para todos en Japón, sino más bien de no generar un desánimo mayor.

Imágenes

Una foto de una señora mayor transportada sobre las espaldas de un rescatista ilustró la edición de ayer del diario Asahi Shimbun. Ambos sonríen, casi divertidos. En páginas interiores aparece una madre con su hijo recién nacido en brazos. Y un hombre que sobrevivió al tsunami sobre el techo de su casa. No hay imágenes de muertos, pánico o caos.

El diario económico Nihon Keizai Shimbun publicó un gráfico con valores de radiación medidos el domingo al mediodía en la central nuclear Fukushima 1: según estos datos, están por debajo del promedio mundial y son menores que los de una tomografía de tórax.

Otro gráfico da consejos para protegerse de las emisiones radiactivas: colocar una toalla húmeda sobre la cara, cerrar las ventanas, deshacerse de ropa contaminada, ducharse... Y no falta la foto de una mujer que abraza riendo a su pareja.

Un diario deportivo titula sus notas con frases optimistas: «Paso a paso vuelven la sonrisa y la vida cotidiana» o «Se avanza, sin cerrar los ojos».

Hay quienes critican esta visión periodística y los informes gubernamentales, en medio de una situación que tiende a ser cada vez más desesperante. «Lo que dicen las noticias es totalmente falso», señala el empresario y experiodista Yasumitsu Yamada, de 44 años, quien estuvo en los últimos días en la zona de evacuación alrededor de las centrales de Fuku-shima. Allí se encontró con mucha gente totalmente agotada y angustiada, asegura. Pero el Gobierno no quiere que se difundan imágenes de este tipo, afirma, y la Policía quiso evitar que tomara fotografías de esas escenas.

Explicación

El periódico de habla inglesa Japan Times intentó una explicación. En su edición de ayer publicó en primera plana su análisis: no existen señales de que los acontecimientos en Japón sean tan graves como en Chernobil. En el texto se cita a un experto nuclear que recomienda a los medios no intranquilizar a la opinión pública con informes sobre supuestos riesgos, dada la hipersensibilidad de la población ante el término radiactividad.

Es difícil de imaginar qué podría ocurrir si se desatara el pánico a gran escala en Japón. Sólo en Tokio viven más de 12 millones de habitantes, sin contar las urbes que lindan con la capital. (Ver págs. 12 y 13).

Agencia DPA

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