7 de agosto 2014 - 00:00

Orden de Cristina: Boudou volvió a presidir el Senado

Amado Boudou  volvió a presidir ayer el Senado.  La oposición, por el radicalismo fue Gerardo Morales, insistió en un pedido de licencia y luego se retiró del recinto.
Amado Boudou volvió a presidir ayer el Senado. La oposición, por el radicalismo fue Gerardo Morales, insistió en un pedido de licencia y luego se retiró del recinto.
 Un dato habitual que aportó el sistema indicador de presencias y ausencias ayer en el Senado le anticipó a la oposición que el día de ayer no sería uno más. En el panel que informa sobre la concurrencia de cada senador la luz que corresponde a Amado Boudou apareció prendida. Era poco más de las 10 y los jefes de la oposición ya tomaban nota que el vicepresidente estaba en el palacio. La información, común y normal para cualquier día, se chocaba con el acuerdo que habían tenido 24 horas antes los jefes de la oposición con Miguel Pichetto: Boudou no presidiría la sesión de ayer donde Jorge Capitanich presentó su informe mensual al Congreso, ni tampoco la reunión de Labor Parlamentaria que se había pasado de fecha para que el vice tampoco tuviera que soportar allí los embates de la oposición que presiona por un proyecto para obligarlo a tomar licencia y por explicaciones sobre la causa Ciccone. Hasta ese momento todos pensaban que la sesión estaría presidida por el santiagueño Gerardo Zamora, presidente provisional del Senado, mientras que Boudou volaba a Colombia para participar de la reasunción de Juan Manuel Santos.

Con esa novedad, hacia el mediodía cada presidente de bancada se dirigió al Salón Gris para la reunión de Labor Parlamentaria. Pichetto tardó en llegar al encuentro. Finalmente el presidente del bloque kirchnerista llegó con las novedades que, en realidad, existían desde la noche anterior: Cristina de Kirchner había ordenado terminar con el juego de evasivas al recinto y que Boudou presidiera la sesión y enfrentara los cuestionamientos de la oposición.

El kirchnerismo tuvo que reunir a solas el quórum y recién entonces la oposición ingresó al recinto. El primero en plantear una cuestión de privilegio fue el radical Gerardo Morales: "Su situación afecta el funcionamiento no sólo del Senado de la Nación, sino cuando nos representa en el exterior, porque no sólo representa al Frente para la Victoria, representa a la Argentina", le dijo a Boudou que ocupaba la presidencia del cuerpo, "Mientras usted está procesado, anda de joda con la Mancha de Rolando. Nos da vergüenza esta situación y yo no sé qué le pasa a usted, pero está visto que no siente ninguna vergüenza".

Lo siguió el socialista Rubén Giustiniani que pidió "un gesto, un paso al costado, hasta tanto el juez Lijo determine su culpabilidad o su inocencia. Su presencia obstruye el normal funcionamiento de la Justicia".

El cordobés Luis Juez también estuvo entre los duros: "Esta incomodidad que gran parte de la oposición le manifiesta no tiene precedentes en la historia del Senado. Su presencia en ese lugar me incomoda".

Gabriela Michetti por el PRO, avanzó: "Hay muchos ciudadanos que hoy no creen en usted como vicepresidente de la Nación, tienen sospechas, desconfianza, y nosotros no podemos hacer como que no pasa nada".

Cuando terminaron los discursos, la oposición se retiró del recinto. En ese momento comenzaron a hablar los defensores de Boudou, como el santacruceño Pablo González que gritaba: "Cuando llegan situaciones que no les gustan se van. Estamos acostumbrados a que se vayan, como en 2001 se fueron en helicóptero".

El neuquino Marcelo Fuentes habló de una "campaña mediática amparada por sectores del Poder Judicial": "Si es culpable de algún crimen, es el de formar parte de este Gobierno. Fundamentalmente usted es culpable por la lucha por la renta extraordinaria de la tierra, por la lucha de la renta financiera de las AFJP y por la lucha de la ley de medios".

El sanjuanino Ruperto Godoy sentenció: "Este bloque defiende homogéneamente a Boudou" y advirtió: "No crean que está dividido".

Tras una decena de discursos, Pichetto cerró y anunció que el kirchnerismo tenía la decisión de votar en contra del proyecto del radical Morales para forzar un pedido de licencia al vicepresidente y agregó: "Lamento profundamente que en momentos en que la Presidenta libra una batalla importante por hacer valer la reestructuración exitosa de la deuda, se haya retirado la oposición. Creíamos que el Senado iba a dar el debate sobre ese tema".

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