Otero: “Los chicos asimilan a Borges como en un juego”

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«Como en El mago de Oz, donde la protagonista es guiada por varios personajes para encontrar su hogar, en esta obra diferentes criaturas la ayudan a hallar un lugar para guardar un libro», cuenta Marisol Otero, protagonista del musical «Borges para niños, el libro de los seres imaginarios», que desde julio se presenta en el teatro Presidente Alvear. La obra parte de un viaje fantástico por una biblioteca donde aparecen criaturas como el Centauro, los Faunos, el Tritón, las Efigies y el Minotauro. También los Dragones, el Golem, los Gnomos, los Elfos, los Trolls, los Duendes y las Hadas o monstruos marinos como el Fastitocalón.

El musical de Marisé Monteiro, cuenta con banda de sonido original de Patricia Sosa y Oscar Mediavilla y dirección de Lía Jelín. Puede verse los sábados y domingos a las 14.30 y 16.30 y en vacaciones de invierno irá de martes a domingo en el mismo horario. Dialogamos con Otero sobre la obra, su experiencia en «La bella y la bestia», su incursión en el circuito oficial y su trabajo como coach en «Bailando por un sueño».

Periodista: ¿Qué toma la obra de los libros de Borges?

Marisol Otero:
Parte de «El libro de los seres imaginarios», pero también aparecen fragmentos de «Las ruinas circulares», «El libro de arena» y «La biblioteca de Babel», entre otros. Mi personaje es Iris, una bibliotecaria adolescente que acaba de terminar sus estudios y se encuentra en esta biblioteca con Borges, quien le pide hacerse cargo del lugar. Ella comete una travesura y se mete en un lugar donde no debía con lo que «El libro de arena» aparece endemoniado, y es muy peligroso. Tanto que supone un riesgo para la humanidad y ella deberá volver a guardarlo. En el transcurso de la trama se encuentra con varios personajes de «Los seres imaginarios» que la ayudan. Hay teatro negro y también títeres.

P.: ¿Estos recursos son utilizados para recrear esos personajes de fantasía?

M.O.: Algunos personajes tienen parte humana y parte títere, como el Centauro, que es un cuerpo y su cola de caballo, o el Balander, un humano con alas, que es un personaje no tan conocido de Borges, como el Mono de la tinta y el A Bao A Qu. También aparece el Brownie, un duende-muñeco manejado por titiriteros. Y están los gnomos, las hadas, los dragones, con el aporte del teatro negro.

P.: ¿Es la primera vez que se realiza un musical infantil con textos de Borges?

M.O.:
Sí, y busca acercar a los chicos el vocabulario del autor, de manera mas ágil. Marisé Monteiro conoce la forma de contar para niños.

P.: ¿Toman frases textuales, recitan párrafos de Borges?

M.O.:
Hay frases, no todo el tiempo porque tiene que tener vocabulario entendible, pero claro que hay algunos fragmentos, por ejemplo: «En esa hora en que la luz tiene una finura de arena...» sacada de «Fervor de Buenos Aires», o una que me encanta y pronuncia el Centauro.

P.: ¿Qué diferencia encuentra entre trabajar en el teatro oficial y en una producción privada?

M.O.: Al principio me molestaba lo burocrático, entre otras cosas que se cumpliera el horario a rajatabla, porque uno con su pasión, tal vez está creando y te cortan para ir a almorzar. Pero más adelante lo entendí y me pareció bien respetar al actor como trabajador, sus horarios y tiempos, porque uno está cansado y quiere un receso. Ocurre que, acostumbrada a lo privado, donde no se corta y uno se pone la obra al hombro, me resultaba nuevo y raro. Me costó entenderlo pero coincido con el respeto por el actor y por el técnico.

P.: ¿Cómo fue interpretar a un personaje secundario como «Mrs. Potts» en la última versión de «La bella y la bestia» luego de haber sido Bella, hace diez años?

M.O.:
Fue una manera hermosa de cerrar un ciclo, que incluyó haber estado en Broadway con la obra para representar a Latinoamérica en el Palace Theatre de Nueva York. Después hice otras obras pero siempre la gente me reconoció como la Bella, y dar cierre a la historia desde otro personaje no era menor. Si bien audicioné para la Bella, la producción quería otros protagonistas, hacer algo distinto. Además en este tiempo se murieron cuatro personas de esa obra que eran amigos muy queridos, con lo que hacer el musical me movió muchísimo.

P.: ¿Qué otros proyectos tiene en vista?

M.O.:
Estoy haciendo teatro leído con «Las de enfrente» con China Zorrilla, además grabé la voz de un dibujo en Paka Paka, estoy con mi escuela de comedia musical y soy coach de Sofía Zámolo en «Bailando por un sueño».

P.: Usted que viene del teatro, ¿cómo toma el show de insultos y peleas en que se ha convertido el programa de Tinelli?

M.O.:
Me centro en ser docente y transmito lo mismo que a mis alumnos en la escuela y a particulares. Lo demás es un show, trato de no engancharme mucho porque no me divierten las peleas. La TV me gusta pero para actuar, es algo que tengo pendiente, así como el cine. Me encantaría actuar, ojalá que toque en algún momento pero estoy bastante ocupada y eso me impide presentarme a castings.

Entrevista de Carolina Liponetzky

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