29 de octubre 2009 - 00:00

Otra fuga: se fue intendente de Lomas; y ya son 9

Martín Insaurralde juró ayer como intendente de Lomas de Zamora en reemplazo de Rossi.
Martín Insaurralde juró ayer como intendente de Lomas de Zamora en reemplazo de Rossi.
La avalancha de renuncias de intendentes bonaerenses arrasó otro territorio: Jorge Rossi, alcalde de Lomas de Zamora, abandonó ayer su cargo y se convirtió en el noveno jefe comunal que, desde el 28-J hasta la fecha, deshabita anticipadamente la butaca municipal.

Antiguo escudero de Eduardo Duhalde, más tarde kirchnerizado más por pánico que por seducción, Rossi escribió de puño y letra su renuncia, la envió al Concejo Deliberante, mandó a vaciar la oficina de intendente y por la tarde, despojado del cargo, se subió a un avión.

Antes, a media mañana, su heredero político, Martín Insaurralde, juró en su lugar. El sucesor, electo en 2007 como concejal, era hasta ayer el secretario de Gobierno de Lomas. Antes cercano a Hugo Toledo, se convirtió luego en el protegido de Rossi.

La fuga del lomense repite el protocolo de la que, 10 días atrás, protagonizó José Luis Pérez, alias «Patón», al renunciar a la intendencia de Balcarce. A los dos los esperaban, tras el recambio legislativo, horas agitadas con concejos dominados por sus opositores.

A Rossi lo acechaba otro asunto áspero. Lomas, cuna y búnker de los Duhalde, es un ring hiperconcentrado de caciques: además del matrimonio D operan Osvaldo Mércuri, Fernando «Chino» Navarro, Gabriel Mariotto y, entre otros, el anibalista Pablo Paladino.

La elección de 2009 permite una postal de la dispersión: el peronismo, entre los candidatos K y los anti-K, presentó cinco boletas diferentes. Rossi, al final, se impuso por escaso margen. Es más: en 2007, cuando logró su reelección, ganó por un puñado de votos.

Ex zar duhaldista del juego de azar -fue titular de Lotería de Buenos Aires y, cuando el bonaerense aterrizó en Olivos, de Lotería Nacional-, Rossi tuvo un desembarco accidentado en Lomas tras una interna contra María Elena Mércuri, entre denuncia de fraude y compra de votos.

En 2007, el duelo se repitió y, otra vez, Rossi derrotó a un Mércuri, en ese caso Osvaldo, ahora alejado del kirchnerismo y mirando el reloj de arena porque el 10 de diciembre próximo se le termina su mandato como diputado, cargo que ocupa desde 1989.

Insaurralde tendrá, ahora, que surfear el cadalso Lomas, distrito que acarrea las complejidades propias del conurbano rabioso: para empezar, inseguridad y vulnerabilidad fiscal.

Rossi, que había iniciado el ocaso de su derrotero -ya anticipaba que no iría por su reelección en 2011 y que su candidato sería Insaurralde-, terminó por ceder frente a una presión que abruma a otros jefes comunales: ser el fronting de la protesta social.

Esa tensión apuró, antes, las renuncias de Pérez en Balcarce y la de Victorio Migliaro en Salto. Y aceleró la fuga hacia arriba de Adrián Mircovich (Madariaga) y Ariel Franetovich (Chivilcoy), que juraron en cargos -ambos ligados al campo- ejecutivos en Nación y provincia.

Otros motivos empujaron a Baldomero «Cacho» Álvarez a dejar Avellaneda para jurar como ministro de Desarrollo Social, a Martín Sabbatella para abandonar Morón para jurar como diputado nacional o a Andrea García, jefa comunal de Ameghino -con licencia- para convertirse en la número dos de Julián Domínguez en Agricultura.

El caso más atípico es, sin embargo, el de Mario Ishii. Cacique de José C. Paz, presentó su renuncia, que el Concejo Deliberante no le aceptó, y se tomó licencia por tiempo indefinido luego de la derrota K en Buenos Aires, entre denuncia de «traidores» en el PJ.

Dejá tu comentario