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Otra vez dio cátedra
Escondido ente los papelitos, el suizo Roger Federer no puede ocultar su felicidad tras ganar por sexta vez el Masters de tenis.
«No puedo estar más feliz», dijo Federer, tras quebrar la marca del estadounidense Pete Sampras y del checo Ivan Lendl, campeones del Masters cinco veces cada uno, en medio de la ovación del público que colmó el estadio 02 Arena de Londres. Federer, que sueña repetir en Londres en 2012, pero en los Juegos Olímpicos, logró el título número 70 de 100 finales, en una carrera que incluye los Masters de 2003/04/06/07/10 y 2011 y quedar por noveno año seguido entre los tres mejores de la temporada.
Lo logró al cabo de un año en el que sólo ganó Doha al inicio, cayó luego al tercer lugar, relegado por la batalla entre Novak Djokovic y Rafael Nadal sin obtener un solo Grand Slam y reaccionar sobre fin de la temporada, con títulos en Basilea y París. La final de ayer, lejos de ser brillante, tuvo un mejor inicio de Tsonga, que falló, sin embargo, en un momento clave del octavo game para que Federer ganara el primer set y quedara luego 5-4 y con su servicio en el segundo, que terminó cediendo en tie break.
Tsonga, también formidable en el saque (cerró el año con 823 puntos de saque directo, líder en la estadística), obligó a Federer a defenderse durante buena parte del partido, buscando más los desaciertos rivales que los aciertos propios. Así lo hizo otra vez en el octavo game del tercer set, para sí definir esta vez con un ataque furioso en la red, amagar un llanto que controló de inmediato, cerrar el puño y saludar a su rival en la red.

