El cupón se volvió el instrumento por lejos más atractivo para los inversores. Fue el que más subió el año pasado y apunta a repetir en 2011. La razón es que el premio que ofrece es excepcional, ya que ni siquiera hace falta que la economía mantenga las altísimas tasas de expansión del año pasado (el PBI creció poco más del 9,1%).
Con una estimación de crecimiento de la actividad del 7% en 2011 (o sea, dos puntos menos que el año pasado), el desembolso para el Gobierno a favor de los tenedores llegará a u$s 3.020 millones el año próximo. Y subiría a u$s 3.540 millones en 2013 si el aumento del Producto llegara al 4% en 2012.
Claro que se trata de cálculos conservadores. Este desembolso acumulado entre diciembre de 2011 y diciembre de 2013 de u$s 8.895 millones sería bastante superior si finalmente el PBI aumenta más: se estima que este año culminará con una expansión cercana al 8%, siempre según los cálculos del INDEC, que ya divulgó sus estimaciones hasta julio. Si se da este escenario, el costo para el Gobierno superaría con tranquilidad los u$s 9.000 millones, teniendo en cuenta que es posible que el año próximo también se crezca -siempre desde el punto de vista de las estadísticas oficiales- bien por encima del 4%. El «efecto arrastre» acumulado para 2012 será además significativo, asegurando una razonable cifra de expansión del Producto.
El Gobierno paga y se benefician los inversores. Lo sorprendente es que aun en caso de que la empresa (es decir, el Gobierno) gane menos, los tenedores del cupón PBI cobran más y más cada año. El motivo es el particular diseño de este producto, que apareció en el canje de deuda de 2005: se estableció un escenario base que estipula un piso del 3,2% de crecimiento cada año para que se «gatille» el pago del cupón. El único año que se creció menos desde 2006 fue 2009, cuando de acuerdo con el INDEC el crecimiento fue del 0,9%, aunque para los privados la caída fue superior al 2%.
Pero además, como la expansión del Producto supera año a año ampliamente aquel 3,2%, el «premio» para los inversores va creciendo cada vez más. Tanto el cupón nominado en dólares como el de pesos ofrecen un retorno muy atractivo para los próximos tres años (2011, 2012 y 2013), siempre y cuando se cumpla con una condición: que el Producto crezca por encima del piso estipulado. En caso contrario, todos los cálculos pierden su efectividad y el cupón pasa a ser un negocio apenas discreto o directamente malo según los valores actuales.
De acuerdo con los cierres de ayer, el escenario que tienen por delante los inversores en cupón PBI es el siguiente:
Pero tras la recuperación de la inversión en poco más de dos años (más exactamente en 27 meses) que hoy ofrece este producto, queda un recorrido para ganar el 100% de la inversión inicial si se mantiene el escenario de crecimiento económico. Por eso, los datos que vaya divulgando el INDEC en relación con la expansión de la economía podrían darle un impulso adicional a este activo, pese a la fuerte ganancia que acumula en lo que va de 2011.



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