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Para automotrices, el balotaje es positivo
Con reticencia y garantizando la reserva de identidad, algunos ejecutivos aceptaron compartir las primeras conclusiones. Muchos ven con optimismo una segunda vuelta. "Es un dato positivo. Como estaban dadas las cosas y con los desafíos que deberá enfrentar, es mejor que el nuevo presidente surja del voto de la mayoría que de un rebuscado sistema de porcentajes como establece la ley electoral", explicó un alto directivo de una automotriz.
En eso hay coincidencia, aunque algunos dejaron entender que es por una posibilidad concreta de un triunfo de Mauricio Macri. "Viste cómo respondieron los mercados", ejemplificó. Es que el candidato de Cambiemos representa de manera más confiable los intereses para buena parte del empresariado.
La industria automotriz vivió dos etapas bien diferenciadas con el Gobierno kirchnerista. Unos primeros años en los que era puesta como ejemplo de los logros del "modelo" y una segunda parte con cambios de reglas de juego, medidas negativas y enfrentamientos que convirtieron a la relación en una tensa convivencia. "No creo que Macri nombre a un funcionario como Guillermo Moreno", imaginó un empresario en alusión al polémico exsecretario de Comercio con el que gran parte de las empresas mantuvieron duras peleas.
Pero más allá de las simpatías políticas personales, también hay coincidencia en que un futuro Gobierno de Daniel Scioli -que hasta el domingo era la posibilidad más concreta- representaría una mejora respecto de la gestión de Cristina de Kirchner.
"El estilo de conducción del actual Gobierno está agotado", se sinceró otro ejecutivo. Y si bien piensa que el candidato oficialista tendrá una fuerte disputa interna con el sector kirchnerista para imponer sus ideas, " siempre va a ser mejor que la situación actual", agregó.
Lo que reconocen de Scioli es que tendrá una política mucho más amigable con el sector empresarial que Cristina de Kirchner y que ésta se vería una vez ungido en el cargo y no en campaña, mientras deba mantener un equilibrio con la Presidente. Es cierto que esta situación abre un terreno de incertidumbre sobre los alcances de su gestión
También creen que, por ese motivo, los cambios serían de manera gradual. La contracara es Macri. De él tienen más claro su pensamiento político y económico e imaginan una gestión con decisiones más rápidas.
Otra coincidencia hoy en las automotrices es que la posibilidad de un Gobierno de Macri, que significará la renovación completa de funcionarios políticos, provocará una parálisis hasta el 10 de diciembre en la toma de decisiones. "Si hasta ahora, que se suponía una forma de continuidad, teníamos problemas para que nos autorizaran importaciones o nos liberaran dólares, hasta que no asuma el nuevo Gobierno nadie se va a atrever a firmar un papel", se lamentó otro ejecutivo.
De todas maneras, tanto Scioli como Macri, más allá de sus diferentes estilos, deberán atender no bien asuman una lista de reclamos por parte de las automotrices. El principal tiene que ver con el comercio exterior. Por un lado, pedirán que se agilicen los mecanismos para la importación de vehículos como autopartes. La existencias de las DJAI (Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación) son una traba. La OMC ya falló en contra de este sistema y el Gobierno tiene plazo hasta fin de diciembre para adecuarse a esa decisión. Un problema que deberá a encarar la próxima gestión. Por otro lado, la necesidad de mejorar el flujo de dólares, que en la actualidad es una restricción a la actividad.
Otro punto es la vigencia de los impuestos internos que rige, en principio, hasta fin de año. Y en un ámbito más macro, está el tema de la mejora de competitividad y la relación con Brasil, especialmente por la fuerte devaluación del real que llevó adelante ese país en los últimos meses.


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