Para los palestinos, la elección enterró el plan de paz

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Ramala - No bien se conocieron las proyecciones de los sondeos a pie de urna, desde la Autoridad Palestina se consideró «paralizado» el proceso de paz, en tanto en una declaración al menos llamativa, el movimiento terrorista Hamás calificó como «extremista» a la sociedad israelí.
«Es evidente que los israelíes votaron para paralizar el proceso de paz», declaró el negociador palestino Saeb Erakat, hombre clave de la Autoridad Palestina (AP).
«Los resultados de las elecciones israelíes indican que no habrá en Israel un Gobierno capaz de hacer lo que se necesita para lograr la paz», agregó.
La posición decisiva para formar Gobierno en que quedaron tanto Benjamin Netanyahu (conservador) como Avigdor Lieberman (extrema derecha), cuyos votos parlamentarios serían decisivos, despertaron los pronósticos pesimistas de los palestinos, tanto radicales como moderados.
Tras recordar que la comunidad internacional boicoteó al Gobierno palestino cuando Hamás -que no reconoce los acuerdos del pasado ni la existencia del Estado de Israel- formaba parte de él tras ganar elecciones en 2006, Erakat llamó a hacer lo mismo con cualquier Gobierno israelí que se oponga al proceso de paz.
«Para nosotros, un Gobierno de ese tipo no será un socio (para la paz). ¿Es que el mundo lo considerará así, al igual que hizo con nosotros?», se preguntó a ese respecto el negociador palestino.
Condiciones
Nabil Abu Rudeina
, vocero del presidente palestino, Mahmud Abas (Abú Mazén), declaró por su parte que la AP «no tratará con un primer ministro israelí que reniegue del proceso de paz».
«No se reanudarán las negociaciones con Israel si no paraliza totalmente la colonización en Cisjordania», agregó.
En Gaza, el movimiento Hamás, enemistado con Al Fatah que rige en la presidencia de la AP, estimó que los resultados de las elecciones «confirman que la opinión pública israelí votó por los candidatos más beligerantes y por los más extremistas en sus discursos», declaró el portavoz del Hamás, Fawzi Barhum.
«La llegada en cabeza del trío Livni-Netanyahu-Lieberman confirma que entre el electorado israelí domina la cultura terrorista», agregó el representante de Hamás.
Anteriormente, otro vocero islamista, Fawzi Barhum, ya había señalado que «quien crea en un cambio de la política israelí si los rostros cambian, se equivoca».
Otro dirigente de Hamás, Ismail Radwan, subrayó que el fortalecimiento de la extrema derecha israelí refleja «el estado de la sociedad israelí, que tiende más al extremismo hacia nuestro pueblo».
Temas pendientes
Muchos son los temas pendientes en un aparentemente enterrado proceso de paz entre israelíes y palestinos. Entre los tópicos históricos, como la definición de fronteras, el derecho al retorno de los refugiados, el estatus de Jerusalén, el reconocimiento mutuo como Estados independientes y qué hacer con las colonias en Cisjordania.
Pero en cualquier caso, otros temas más inmediatos se presentan como un desafío en medio de un pantano. Entre ellos, los permanentes ataques con misiles de Hamás al sur de Israel, el control de las fronteras de Cisjordania y Gaza, el contrabando de armamento desde Egipto, la movilidad de los
palestinos, su supervivencia económica y la situación humanitaria. Todo ello, con el recuerdo reciente de una guerra en las tres primeras semanas del año en la que murieron más de 1.300 palestinos. No debe dejarse de tener en cuenta que la AP en realidad sólo tiene el poder en Cisjordania, y no ejerce influencia en la Franja de Gaza, de donde fue expulsada por las armas en 2007 del territorio.
Como contracara de signos que aparentan no ser prometedores para un eventual proceso de paz, el Gobierno estadounidense de Barack Obama aparecería como una oxigenación a las complicadas negociaciones.
Agencias AFP y DPA

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