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Parapoliciales sandinistas ya controlan el último bastión de los rebeldes
Denuncian que unas 200 personas debieron huir de esa ciudad de Nicaragua por temor a represalias. La batalla de seis horas fue feroz.
ARMADOS Y ENCAPUCHADOS. Así patrullan las calles de Masaya los paramilitares del régimen sandinista.
No quedó claro cuántas personas murieron en la toma de Masaya. El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) documentó dos muertos, mientras el gobierno informó de un policía fallecido, aunque una pobladora comentó que fue "una masacre".
"Fue una batalla de casi seis horas (el martes), y la idea fue desalojarlos para que tengan la ciudad libre de los tranques", afirmó Francisco, un paramilitar de 45 años que participó en el violento operativo realizado para recuperar el control de Masaya.
Francisco aseguró que "la población lo recibe bien y nos lo agradecen".
Los paramilitares encapuchados con armas de grueso calibre y camisas azules celebraron la victoria, voceando vivas a Ortega.
Livia Castillo, una ama de casa de 38 años, advirtió que "no sabemos (lo que va a pasar), yo me siento muy asustada, nunca había pasado esto. Tengo un hijo varón de 16 años y tengo miedo de que se lo lleven. Nos sentimos muy tristes".
"Ya nos ganaron la batalla. Los muchachos dicen que no están derrotados, que van a seguir, pero nosotros como madres nos preocupamos por nuestros hijos, porque andan muchos jóvenes", dijo Castillo.
Otros vecinos de Masaya celebraron la operación que removió a los manifestantes.
"Ya gracias al señor todo se compuso, porque volvió la paz. Esas personas malas que busquen cómo pagar el daño que hicieron. Solo esperamos prosperidad y trabajar, nada más, y que vuelvan los turistas, que no tengan miedo", dijo Giovania Valitán, 34 años.
La Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobó ayer una resolución que condena la represión oficial y exhorta al Gobierno de Ortega a acordar un calendario electoral con los opositores.
La iniciativa, impulsada por Estados Unidos y otros siete países, fue adoptada por 21 votos a favor y tres en contra, incluidos los de Nicaragua y Venezuela. Siete países se abstuvieron y tres estuvieron ausentes durante la votación, entre ellos Bolivia, en la sede del organismo, en Washington.
El texto reitera la "enérgica condena" y "grave preocupación" por la violencia y abusos de derechos humanos ocurridos en el marco de las manifestaciones, "incluyendo aquellos cometidos por la policía, grupos parapoliciales y otros actores contra el pueblo de Nicaragua, según lo documentado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)", un ente autónomo de la OEA.
Además, urge a todas las partes a reanudar las conversaciones para "generar soluciones pacíficas". Y exhorta al gobierno de Ortega a "que apoye un calendario electoral acordado conjuntamente en el contexto del proceso de Diálogo Nacional".
El ataque a Masaya fue un abierto desafío a la comunidad internacional, que en los últimos días intensificó los llamados a Ortega a cesar la violencia.
| Agencias AFP y DPA |


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