16 de diciembre 2010 - 00:00

Paro en Grecia derivó en un día de máxima violencia

El ex ministro griego de Transportes, Costis Hatzidakis, fue blanco de la ira de los manifestantes más exaltados en Atenas. Los extremistas mantuvieron grandes refriegas con la Policía.
El ex ministro griego de Transportes, Costis Hatzidakis, fue blanco de la ira de los manifestantes más exaltados en Atenas. Los extremistas mantuvieron grandes refriegas con la Policía.
Atenas - En el marco de multitudinarias marchas de protesta con motivo de una nueva huelga general, manifestantes encapuchados se enfrentaron durante horas con las fuerzas de seguridad en esta ciudad, que respondieron a las pedradas y cócteles molotov con gases lacrimógenos y bombas de sonido.

El trasfondo de las protestas fue el paro de 24 horas conpor los sindicatos contra las duras medidas de ajuste impuestas por el Gobierno socialista para salir de la crisis económica y financiera que azota al país, sobre cuyo cumplimiento las dudas de los mercados no terminan de despejarse.

Brigadas antidisturbios se enfrentaron en batallas cuerpo a cuerpo con grupos de extremistas que durante la manifestación en torno al Parlamento se salieron de las filas y arrojaron piedras, cócteles molotov y bombas incendiarias contra los agentes.

El diputado conservador y ex ministro de Transporte Costis Hatzidakis fue agredido y herido en la cabeza, y la Policía tuvo que custodiarlo para permitirle alejarse del lugar de los hechos. La batalla campal entre la Policía y los manifestantes continuó en dirección al Rectorado de la Universidad de Atenas y, al final de la jornada, un centenar de radicales se refugió en la Escuela Politécnica de la capital, a la que la Policía tiene prohibido acceder.

El portavoz de la Policía de Atenas, Panagiotis Kokalakis, informó de que en las primeras horas de disturbios habían sido detenidas 20 personas, de las cuales la mitad deberá comparecer ante un fiscal.

Incidentes

Testigos y participantes en la manifestación aseguraron que habían visto a gente golpeada por la Policía, así como automóviles quemados. Además, sucursales de bancos y las fachadas de tres hoteles de lujo en la céntrica plaza de Sindagma sufrieron daños.

El canal de internet Zougla difundió imágenes de focos de incendios en los edificios del Ministerio de Finanzas y otros en la plaza Sindagma, al igual que en oficinas del Parlamento, producto de bombas incendiarias, que fueron extinguidos por los bomberos.

Los tráficos aéreo, ferroviario y marítimo estuvieron paralizados y el transporte urbano fue interrumpido en diferentes momentos. Además, la huelga afectó en todo el país los servicios en los hospitales públicos, tribunales, ministerios, oficinas impositivas y hasta guarderías infantiles.

Tampoco trabajaron los abogados, los farmacéuticos y los periodistas, estos últimos debido a la ola de despidos en el sector y la reducción de sueldos.

Stathis Anestis, portavoz del sindicato privado GSEE, expresó su satisfacción por la respuesta de sus afiliados a la octava huelga general en lo que va del año y cifró la participación en la marcha en 50.000 personas, mientras la Policía habló de 23.000.

En empresas y bancos semiestatales la participación en la huelga fue del 90%, aseguró el líder sindical.

El sector público también estuvo paralizado ayer debido a la fuerte respuesta a la huelga convocada por el sindicato de funcionarios Adedy, que representa a 750.000 trabajadores. Este sector ha visto en los últimos meses cómo el Gobierno redujo sus salarios y pensiones de forma sustancial, además de los planes de recortar el número de empleados públicos.

De hecho, los sucesos de hoy fueron una respuesta a la aprobación del modificaciones del derecho laboral que, entre otras cosas, prevén la reducción a la mitad de las indemnizaciones por despido y el recorte de entre un 10 y un 25% de los salarios de los trabajadores de empresas públicas como la sociedad de electricidad, autobuses y trenes.

Los manifestantes expresaron su ira contra las reformas del primer ministro griego, Yorgos Papandréu, que sigue un programa de recuperación presupuestaria de tres años para alejar al país del riesgo de quiebra. La zona del euro, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) prestaron a Grecia 110.000 millones de euros hace nueve meses a cambio de severos cambios en la economía. Para hoy está prevista una huelga del transporte público de Atenas, mientras que los médicos y los periodistas continúan con su paro laboral iniciado ayer.

En tanto, otras protestas se produjeron en diversos países europeos.

En Francia, unas 2.000 personas manifestaron en París contra el ajuste y levantaron frente al Ministerio de Finanzas una gran pancarta con la imagen de un billete de 500 euros golpeado por la bandera eu

En Bélgica, entre 200 y 300 personas protestaron frente a la sede de la Comisión Europea formando un «cinturón humano» en torno al edificio. Algunos manifestantes llevaban maquillajes que hacían referencia al personaje del conde Drácula, para simbolizar la figura del «banquero-vampiro». «Soy Vlad el banquero, succiono la sangre de los trabajadores», gritaba uno de ellos.

En Luxemburgo, unas 800 personas protestaron cerca de la oficina del primer ministro, Jean Claude Juncker.

En República Checa, esta vez los policías no salieron a reprimir manifestantes sino que ellos mismos protestaron en Praga, junto con bomberos, contra las medidas de ajuste dispuestas por el Gobierno, que incluyen una reducción de sus salarios.

En Irlanda, una organización de izquierda convocó a una manifestación «contra el plan impuesto por la UE y por el FMI, a cambio del préstamo de 85 mil millones de euros otorgados en octubre a Dublín».

Agencias EFE, ANSA y AFP

Dejá tu comentario