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PEPE CIBRIÁN CAMPOY: “Pensé en un suicidio artístico”
Atardece en Buenos Aires y en el teatro Lola Membrives, sobre una agradable calle Corrientes de verano, Pepe Cibrián Campoy está pendiente de cada detalle del último ensayo de "Dorian Grey, el retrato", su última creación junto a Ángel Mahler. En una pausa, Cibrián dialoga con Viernes. En sus respuestas, pone en juego una pasión y una vehemencia que remiten a un registro reconocible en los parlamentos de las obras que dirige.

Pepe Cibrián Campoy: Hacer dos musicales de esta envergadura me causa mucha felicidad y, aclaro, no son reestrenos de mis obras, porque yo cambié. Lo aclaro porque no soy el mismo que hace años cuando, por ejemplo, estrené El jorobado de París. Me han pasado muchos episodios, murieron mis padres, cambió mi vida, el Gobierno; no soy el mismo hombre. Soy Pepe pero mi visión de la vida es otra, por lo tanto también de mis obras como director. Las voy modificando, por lo tanto, son estrenos.
V.: ¿Pensó alguna vez en retirarse?
P.C.C.: He cumplido todos mis sueños, más reconocimiento no he podido tener. La vida me ha dado todo, en lo personal, mis padres. En un momento pensé en mi retiro, en un suicidio, pero no en un suicidio físico, sino artístico. Los artistas tenemos algo oscuro, algo de Nietzsche... Las presiones del afuera, la presión de la palabra éxito. Pero para mí el éxito es hacer obras y no el dinero que pueda ganar. Pero cuando pensaba en ese retiro, inmediatamente se me vino a la cabeza El conde de Monte Cristo, mi próxima obra.
V.: ¿Cómo ve la producción de las comedias musicales en la Argentina?
P.C.C.: Yo creo que sin Ángel Mahler y yo no habría musicales de creación exclusivamente argentina. Luego de que se estrenara Drácula se abrió una gran cantidad de escuelas de comedias musicales y surgieron nuevos talentos, y los jóvenes se fueron volcando a este género. Están los que llegan del exterior, pero son como una hamburguesería: está muy bien hecha la papa frita. Todo tiene que estar igual a Broadway o Londres. Obviamente, con artistas muy buenos, generando trabajo, pero no tienen emoción. Son productos que ellos comercializan, no es una obra personal como lo es en mi caso y el de Angel. No hay producciones nacionales ni tradición de género musical en la Argentina. Acá prefieren cantar temas de EE.UU.
V.: Sin embargo, la oferta cultural de la Argentina, especialmente de Buenos Aires, tiene un sello muy propio ¿Cómo analiza la cultura de nuestro país?
P.C.C.: Éste es un país surrealista. La cantidad de espectáculos que hay en la Argentina no la ves en otra parte del mundo, no existe. No hablo sólo de la calle Corrientes, hablo de las distintas salas en sótanos, en pequeños salones, en casas. Hay muy buenos espectáculos y eso es maravilloso. Y por otro lado, ves un país que está tinellizado ante esa bestialidad que vemos del éxito por el éxito. Ser alguien no es hacer tres notas. Ser alguien es ser Alfredo Alcón, Antonio Gasalla o Enrique Pinti. La cultura en nuestro país en parte está idiotizada.
V.: ¿Dónde recae la responsabilidad? ¿En la televisión?
P.C.C.: Toda la culpa no es de la televisión, yo a mis actores les pregunto ¿quiénes eran Niní Marshall y Roberto Arlt? No lo saben y no es su culpa de ellos. Es que no se lo enseñan. Antes de saber quién era Shakespeare, deben saber quién es Carlos Gorostiza, antes de saber quién era Molière deben conocer a Armando Discépolo. Las escuelas son responsables de la educación.
V.: ¿Qué fue lo último que vio en televisión?
P.C.C.: Hace 9 años que no miro televisión, me aburre, sé que hay cosas que me pierdo, pero tampoco tengo tiempo. Lo último habrá sido algún unitario, algo que hacía Alejandro Doria.
V.: ¿Hoy vemos a actores, actrices, directores y representantes de la cultura cerca del Gobierno? ¿Le molesta?
P.C.C.: Cada uno tiene derecho a estar cerca de quien quiera, con el costo que implica. Yo no estoy cerca de los gobiernos, porque no tengo necesidad. Sí defendí una ley y lo hice frente al país porque yo creía en ella, y le debo agradecer profundamente al Gobierno, porque me estimularon y me apoyaron para que fuera hacia adelante. No me parece mal que ellos acompañen, yo no lo hago, es un tema mío pero estamos en democracia y además no es que están al lado de Hitler, están al lado de una Presidente con la cual están de acuerdo, y me parece muy respetable.
V.: ¿Usted votó a Cristina de Kirchner?
P.C.C.: Sí. Me parece una mujer brillante, muy inteligente, pero hay puntos de este Gobierno con los que no estoy de acuerdo.
V.: ¿Como cuáles?
P.C.C.: Con su entorno, ciertos caprichos, veo impunidad. Todos sabemos lo que sucede, tal vez pase en todo el mundo, pero no quiero que pase en mi país. No solamente Felisa Miceli debe pagar su culpa.
V.: ¿Qué otro tema le preocupa?
P.C.C.: El tema de la inseguridad es muy serio, y tampoco puedo entender por qué no lo aceptan, no se comenta. Yo creo que hay un error de la gente que la rodea, si tuviera la oportunidad de charlar con nuestra Presidente le diría dígalo, la gente se va a sentir acompañada, protegida. Sé que es un tema muy difícil y que no se resuelve de un día para el otro, pero al no decirlo y reconocerlo, la siento lejos. Me parece una mujer brillante pero pensé que sería más estadista. Los mejores estadistas son los padres porque piensan el futuro de sus hijos. Si sos Presidente pensás en el próximo mandato, pero si deseás ser un gran estadista pensás en los próximos 200 años. Pero no sólo ella, todos nuestros gobiernos actuaron así.
V.: ¿Qué rescata?
P.C.C.: La ley de Identidad de Género, la de Muerte Digna, los planes sociales. A mí me gustaría que acepte lo que sucede, sería para aplaudirla. Que reconozca que hay inflación, si se sabe que existe. Incluso sería mejor para ella, y que dé conferencias de prensa. Es muy inteligente y puede contestar todo, y si algo le molesta, no contesta y punto. Si hay algo que tiene nuestra Presidenta es que es brillante y una gran oradora.
V.: ¿La volvería a votar?
P.C.C.: Cuando planteó y expuso su plataforma, era maravillosa. Hoy no es la realidad, no sé si la volvería a votar.
V.: ¿Cómo vio el contrapunto que tuvo con Ricardo Darín?
P.C.C.: Inmediatamente me pregunté por qué tanto lío con Ricardo. Él tiene derecho a opinar y preguntar y ella también a responderle. No hay que defender a Darín, tiene derecho a decir lo que se le dé la gana; él no acusó, preguntó.
V.: ¿Hubiese opinado como él?
P.C.C.: Yo hago lo que me dé la gana, nunca voy a dejar de decir lo que pienso. Después de haber hecho todo lo que hice frente al país, puedo declarar lo que me dé la gana, no hay que tener miedo, y sé que tampoco le van a prohibir a Darín que siga filmando. Sin ofender puedo opinar, es mi Presidente y la debo respetar. Yo no tengo miedo, ya lo tuve en la época de la dictadura.
V.: ¿Cómo ve la puja entre el Gobierno y el Grupo Clarín?
P.C.C.: Son todas cuestiones políticas, no son filosóficas. En algún momento estaban amiguísimos, hoy son sólo disputas por los intereses de cada uno. Yo soy mi propia fábrica, no estoy de acuerdo ni con unos ni con otros. Todos somos argentinos, y mi deseo es que nuestra Presidente termine su mandato y que nos vaya muy bien a todos.
V.: ¿Continúa con el deseo de adoptar junto a su pareja?
P.C.C.: Lo hemos iniciado cuando yo tenía 50 años, hoy tengo 65 y lamentablemente no se ha dado, pero ya no lo haría. Ya creo que no tengo edad para eso. Creo que se debe adoptar y que tenía que ser legal que uno pudiera elegir, no que me lo prohíban.
V.: ¿Qué actriz interpretó mejor a Evita?
P.C.C.: Para mí Patti LuPone, fue la primera que la interpretó en Broadway, sin dudas la mejor.
V.: ¿Y Nacha Guevara?
P.C.C.: Nacha como actriz es antológica. Esther Goris hizo una interpretación interesante.
V.: ¿Elena Roger?
P.C.C.: Ella comenzó conmigo, la amo, pero me parece que le falta algo postural. De todos modos no la vi.
V.: ¿La versión de Madonna?
P.C.C.: Es ridícula.
@andretaboada
BIO
La Habana, 1948
Estudios: Belgrano Day School (primario) y American School (secundario), ambos de Capital Federal.
Trabajo: Tiene dos obras en cartel. El jorobado de París, en el teatro Presidente Alvear, y Dorian Grey, el retrato, en el Lola Membrives.
Idiomas: francés, italiano e inglés.
Está leyendo: El conde de Monte Cristo, de Alejandro Dumas.
Diarios: La Nación, Tiempo Argentino y Página/12.
¿Autor preferido?: Armando Discépolo.
¿Actriz?: Niní Marshall.


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