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Perceval a la ONU; debuta en comitiva de Cristina
Marita Perceval
En 2003 era candidata a ocupar el Ministerio de Educación en el primer gabinete de Néstor Kirchner, pero ese destino se frustró cuando el santacruceño eligió al porteño Daniel Filmus. Como senadora fue la sombra de José Pampuro, quien era ministro de Defensa Kirchner al desarrollar una agenda paralela a la del poder Ejecutivo en el Senado que en realidad fue un permanente examen a la tarea del dirigente bonaerense. De una notable contracción al estudio, Perceval se convirtió en poco tiempo en una experta en Defensa y pudo imaginar en 2007 que lo reemplazaría a Pampuro con el cambio de Gobierno, pero Cristina de Kirchner la eligió a Nilda Garré.
En las nuevas funciones Perceval seguramente se convertirá en poco tiempo, gracias a su tenacidad mendocina, en una experta en cuestiones internacionales, después del descansadero que le significó la función en una subsecretaría lateral del Ministerio de Justicia. El traslado a Washington, en donde el cargo en la ONU está vacante desde que lo dejó Jorge Argüello el año pasado para asumir la embajada en Washington, le significará una nueva experiencia a ella y a su familia, que administra un coqueto videoclub en la zona de Chacras de Coria. Desde el alejamiento de Argüello, quien reemplazó a Timerman cuando asumió la Cancillería, la representación en la ONU era ejercida por el encargado de negocios Mateo Estreme, quien según el Gobierno cumplió una tarea eficiente, supervisada por Argüello desde Nueva York.
La designación es una reivindicación después de tantas promesas frustradas y restaña una vacancia de más de un año en un organismo que las administraciones Kirchner han privilegiado como vidriera de sus viajes internacionales.
El nombramiento, que ejercerá Perceval sin ser diplomática de carrera, se aparta de las previsiones de los profesionales del Ministerio de Relaciones Exteriores que esperaban que ese cargo se asignase a un hombre de la casa. Va una mujer, y de la política.


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