26 de marzo 2010 - 00:00

Pescarmona tiene socio brasileño (un fondo estatal)

El grupo IMPSA, que encabeza el mendocino Enrique Pescarmona, le vendió el 45% de su negocio de energía eólica a un fondo del Estado brasileño, que aportará unos u$s 280 millones para capitalizar la empresa.

El nuevo accionista de Energimp -que así se llama la firma que estableció Pescarmona en Brasil para desarrollar parques de molinos de viento generadores de electricidad- es el Fundo de Investimento do Fundo de Garantia por Tempo de Serviço.

Este FI-FGTS es la rama para inversiones en el sector privado de este fondo creado en 1966, como un fondo de desempleo o para compensar a los trabajadores en caso de accidentes laborales.

Se conforma con aportes tanto de los empleados como de los empresarios, y los cuantiosos fondos que genera se invierten en proyectos privados de infraestructura (energía, autopistas, saneamiento, puertos, ferrocarriles) y también de viviendas populares. Todo trabajador en relación de dependencia tiene abierta una cuenta en la estatal Caixa Economica Federal (CEF) en la que el empleador deposita un 8% de su salario y a él se le retiene un 2%.

La inversión en el grupo Pescarmona se destinará a financiar la construcción de los parques eólicos que hará en territorio brasileño; en agosto pasado inauguró el primero en el estado nordestino de Pernambuco, con una inversión de u$s 260 millones en sociedad con la energética local Cemig (Companhia Energetica de Minas Gerais). La financiación de este proyecto corrió por cuenta de la Caixa Economica Federal, entidad que administra el FGTS.

La empresa argentina aclara que el aporte del FGTS se destinará «a nuevos proyectos eólicos en Brasil». En la actualidad, Energimp tiene en marcha proyectos de energía eólica que cuando se completen aportarán 533 megawatts al parque de generación brasileño. Parte de los fondos necesarios para estos emprendimientos, entonces, será aportada por ese fondo.

Esta asociación marca claramente que la prioridad de Pescarmona está hoy bien al norte de la frontera argentina. O -para ser más precisos- al Este: buena parte de esos proyectos eólicos se construirá en el estado de Santa Catarina, cuya capital, Florianópolis, está a la altura de Posadas. Sin embargo, esa vecindad no parece ser suficiente para que el grupo mendocino decida apostar a la Argentina: por ahora su plan de construir con la estatal ENARSA un parque eólico en la Patagonia aguarda mejores días en lo que hace a las arcas públicas, y tampoco parece factible que el Gobierno se decida a licitar las represas del complejo Condor Cliff en Santa Cruz, en el que IMPSA sería uno de los adjudicatarios.

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